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Tener identidad, primer paso para el desarrollo de los desfavorecidos

Expertos reflexionan sobre la paz en el Encuentro Sociedad del Conocimiento

¿Es posible acabar con la pobreza del mundo a través del conocimiento? ¿Pueden contribuir las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) a crear un nuevo modelo de cooperación al desarrollo y mejorar las condiciones de vida de los millones de personas que viven con apenas uno o dos dólares al día?

A estas preguntas tratan de dar respuesta los expertos nacionales e internacionales que desde ayer participan en Málaga en el segundo Encuentro Sociedad del Conocimiento y Ciudadanía (Encode) que promueve la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa, en el que participan destacadas personalidades como la guatemalteca Rigoberta Menchú, Premio Nóbel de la Paz en 1992, el ex secretario general de la ONU Kofi Annan, también Nóbel del la Paz en 2001 o el músico y activista Bob Geldof, entre otros.

En el encuentro se han aportado ideas para lograr el desarrollo de los millones de ciudadanos excluidos del proceso de globalización del primer mundo por la mala situación económica de sus países. El peruano Hernando de Soto, fundador y presidente del Instituto Libertad y Democracia (ILD), un reconocido think tank, y asesor económico del ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton, abandera la idea de rescatar a las personas de la pobreza mediante la conversión del "capital muerto" contenido en los bienes que poseen en "capital vivo" formalizando sus derechos de propiedad y de identidad. De Soto ha demostrado cómo la protección legal de sus bienes puede dar una oportunidad económica única a las personas más pobres.

De Soto ha brindado asesoría a gobiernos de todo el mundo sobre las reformas legales y políticas para simplificar sus procesos de registro de la propiedad inmueble y empresarial, para permitir a las personas con escasos recursos a incorporarse y beneficiarse de los mercados. "Más de 3.000 millones de personas no cuentan con identificación para ser reconocidos como individuos en este mundo globalizado. Este derecho de identificarse es la gran aportación que el mundo globalizado puede realizar con los países menos desarrollados para procurar su salto al nuevo mundo global", señaló De Soto, que puso como ejemplo los controles en los que tuvo que demostrar su identidad con pasaporte, visado o tarjetas de crédito para poder desplazarse y llegar a tiempo a este encuentro.

Por su parte, el diplomático estadounidense Manuel Rocha apostó por el consenso entre las clases dirigentes de los diferentes países como factor fundamental para el desarrollo de las regiones desfavorecidas y para evitar el estancamiento de sus respectivas ciudadanías. En este sentido, el economista chileno y ex director general adjunto del Fondo Monetario Internacional (FMI), Eduardo Aninat, abogó por la necesidad que impera en este mundo globalizado de "conocer y ser conocido" para prosperar. "Todavía existen dos mundos que conviven, se tocan, pero no se dan a conocer. La primera mitad, unos 3.000 millones de seres, viven con uno o dos dólares al día, mientras que el resto lo hace con niveles cien veces superiores. La solución es conocer y darse a conocer, romper los compartimentos estancos los separan. Han de interactuar, intercambiar experiencias para mejorar, como hicieron Andalucía, Irlanda, Chile o México", apuntó Aninat.

Por su parte, Rigoberta Menchú incidió en la necesidad de apostar por la innovación para superar la pobreza e instó a los ciudadanos a dejar de ser "espectadores" y pasar a ser "actores" del proceso "porque sólo desde la participación se adquiere la experiencia necesaria para contribuir al cambio". Menchú instó a apostar por "el rescate de las experiencias vividas por los pueblos, que han atravesado angustias, penurias y miserias", como fórmula para progresar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de noviembre de 2007