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El Banco de España alerta del fuerte endeudamiento de las constructoras

El beneficio empresarial sube un 4,5% hasta septiembre, la mitad que hace un año

Nadie puede llamar alarmista al Banco de España. Su pasado le avala como un organismo prudente y comedido. Sin embargo, ayer destacó que el endeudamiento de las empresas "es un motivo de alerta que requiere vigilancia por los gestores de las compañías, expertos e instituciones", según el director general del Servicio de Estudios, José Luis Malo de Molina.

Incluso apuntó que esta situación "es un factor de vulnerabilidad para las empresas", y que "el sector de la construcción e inmobiliarias es el que mayor proporción de endeudamiento presenta". Según el Banco de España, el nivel de deuda (recursos ajenos con coste) de la construcción roza el 800% de su valor añadido bruto (la riqueza anual que generan las empresas del sector). Esta ratio dobla al del sector de la energía. Transporte y telecomunicaciones alcanzan cerca del 300% y el comercio y la industria quedan muy por debajo.

No obstante, Malo de Molina precisó que "no hay elementos de preocupación, ni que señalicen un riesgo específico en ningún sector" productivo español. "La situación patrimonial de las empresas españolas es sólida", puntualizó ante las preguntas de la prensa sobre la situación de las constructoras.

La alarma del Banco de España se debe a que está convencido de que con las turbulencias financieras, "los costes de la financiación serán mayores en el futuro, independientemente de que pudiera bajar el tipo de interés del Banco Central Europeo". Según Malo de Molina, esta situación "terminará con la holgura financiera que han tenido las empresas. Los costes financieros restarán cada vez más parte de los beneficios".

El endeudamiento de las empresas está justificado, según el organismo supervisor, porque se ha dedicado a fusiones y adquisiciones para tener más peso en otros mercados y diversificar los negocios, "lo que dará más solidez al tejido empresarial".

En cuanto al resultado ordinario neto de las empresas no financieras (sin ingresos extraordinarios ni provisiones e impuestos), creció un 4,5% hasta septiembre de 2007, frente al 10% alcanzado hasta septiembre del año pasado. "Esta suave desaceleración, influida por la caída del consumo, permitirá que crezca la inversión en bienes de equipo, lo que favorecerá la productividad y la creación de empleo", apuntó Malo de Molina.

Gastos del personal

Por lo que respecta al resultado neto total, las empresas no financieras aumentaron su beneficio neto un 3% frente al crecimiento del 11,5% del mismo periodo del año anterior, principalmente por las menores plusvalías extraordinarias. Los gastos de personal, por su parte, crecieron un 4,3% hasta septiembre frente al 5,3% del mismo periodo de 2006. La remuneración media ha crecido un 3,4%. En su opinión, aunque los gastos de personal se moderan, "hay riesgo de que la inflación se traslade a los sueldos, lo que podría afectar al dinamismo empresarial".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de noviembre de 2007