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Reportaje:

¿Cómo se hace un 'yihadista'?

La frustración social, laboral y política conduce al radicalismo. Así lo muestra el primer estudio policial europeo hecho con casos reales

La frustración e insatisfacción laboral, social y política es la causa que conduce al radicalismo a los jóvenes yihadistas de Al Qaeda y sus grupos satélites en Europa, según la conclusión de un estudio confidencial elaborado por Europol, la organización que agrupa a las policías europeas y que dirige Max-Peter Ratzel.

¿Quiénes son los terroristas que han volado los trenes en Madrid, los autobuses en Londres, los que se han arrojado con coches cargados de bombas contra el aeropuerto de Glasgow o han intentado envenenar las aguas de la calle Veneto en Roma?

En opinión de estos expertos policiales, no hay una foto fija, ni un perfil único, ni una sola tipología sobre el terrorista yihadista que actúa en la UE.

"Sólo dentro del grupo pueden desarrollar su personalidad"

El Estudio sobre perfiles yihadistas ha sido elaborado durante varios años por expertos y agentes de las unidades antiterroristas de Francia, España, Reino Unido e Italia y se guarda como un tesoro en los cajones de los ministerios del Interior de estos cuatro países.

Cuando se inició el trabajo bajo el paraguas de la Antiterrorism Taks Force de Europol se creyó que sus resultados serían un arma eficaz para combatir el terrorismo islamista, que supone hoy la principal amenaza en Europa. Esta unidad de especialistas se creó tras los ataques del 11-S en Nueva York en 2001 y se reforzó después del 11-M en Madrid en 2004.

Cada país ha elegido dos casos significativos para analizar quiénes y cómo son los seguidores de Osama bin Laden en Europa e intentar combatirlos mejor. Se han analizado los perfiles de un centenar de yihadistas implicados en ataques consumados y frustrados, de terroristas vivos y muertos, de confidentes, familiares e imanes radicales que han aportado luz sobre lo que mueve lo más íntimo de los corazones de unos terroristas dispuestos a morir por conseguir su objetivo.

Sus declaraciones policiales y judiciales, su actitud ante los interrogatorios, su entorno familiar, social y laboral han sido analizados para buscar parámetros comunes. Pero la fotografía obtenida resulta borrosa. "No podemos hablar de un único perfil. No tenemos una sola foto-fija. Los hay jóvenes y maduros, universitarios y sin formación, legales e ilegales, fundamentalistas o indiferentes a la religión. El perfil es más complejo de lo que nosotros creíamos", señala uno de los investigadores.

¿Cómo y por qué se produce el salto desde el radicalismo islamista hasta la integración en una célula terrorista? El estudio de Europol asegura que el aislamiento y la frustración laboral, social y política de estos jóvenes es el caldo de cultivo para ser reclutado. "Utilizan los recursos del país en el que viven. Parecen integrados, pero no se sienten integrados. No es la integración que ellos quieren. Y en esas condiciones son captados con mayor facilidad por los reclutadores", señala uno de los investigadores.

Internet es la herramienta principal de captación, propaganda y proselitismo del yihadismo en Europa. En todos los casos estudiados en los cuatro países los terroristas consultaban las páginas extremistas donde se recogen fatuas, libros sobre la yihad, vídeos violentos o manuales sobre la fabricación de bombas. "Ahí, en la Red es donde está la autoría intelectual que empuja las acciones de estos grupos", señala un experto.

La falta de experiencia de la mayoría de ellos y los viajes de algunos a zonas de conflicto como Afganistán, Pakistán, Irak, Chechenia, Indonesia o recientemente Argelia y el desierto del Sahel, donde reciben cursos de adiestramiento en técnicas terroristas, son otro de los elementos comunes que recoge el estudio. Los que viajan regresan a Europa con una categoría superior y se convierten en los emires (jefes) del grupo. Se convierten en los líderes a los que se debe lealtad. "En casi todos los casos estudiados éstos son los que dirigen y deciden lo que hay que hacer".

El informe de Europol destaca la importancia del grupo (célula) en la vida de estos jóvenes. Sólo dentro del grupo pueden desarrollar su personalidad. El grupo se convierte en parte de su nueva identidad. Fuera del grupo no son nadie. Ahí encuentran la reafirmación a sus ideas, según se desprende de los testimonios obtenidos por los agentes en las operaciones policiales más importantes contra Al Qaeda en Europa. Y es en el grupo donde se produce el salto de radical a terrorista. "La entrada en el grupo es clave para decidirse a atacar".

El trabajo de las policías europeas asegura que las raíces del yihadismo internacional no son nuevas sino históricas y antiguas. Los terroristas interrogados hablan de la nación islámica y no entienden de fronteras pese a que pertenecen a distintos países. El objetivo de un nuevo califato y la recuperación de los denominados "territorios perdidos" perseguido por dirigentes como Abdalá Azzam, Osama Bin Laden o Ayman Al Zawahiri ha calado en su conciencia.

El estudio sobre perfiles yihadistas analiza con preocupación los casos de jóvenes terroristas que pertenecen a la segunda generación de inmigrantes y asegura que el aislamiento y la frustración de estas personas es, a veces, superior a la de sus padres.

La aportación española

La desarticulación en 2001 de la célula del sirio español Imad Eddin Barakat, Abu Dahdad, dirigente de la organización de Al Qaeda, y los implicados en la terrible matanza en los trenes de cercanías perpetrada el 11 de marzo de 2004 en Madrid han sido la aportación española a este trabajo confidencial que pretende confeccionar un retrato-robot del yihadista islámico en Europa.

Así, se han analizado los perfiles de terroristas como Jamal Zougam, condenado como autor material del ataque, de los suicidas de Leganés Alekema Lamari, Jamal Ahmidan, El Chino, y Serhane Abdelmajid, El Tunecino, y otros destacados miembros y colaboradores de la célula.

Francia, Reino Unido e Italia han aportado información sobre células salafistas desarticuladas en sus respectivos países antes de que perpetraran atentados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de noviembre de 2007

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