Editorial:
Editorial
Es responsabilidad del director, y expresa la opinión del diario sobre asuntos de actualidad nacional o internacional

Kosovo, cuenta atrás

Las elecciones y una diplomacia agotada acercan cada vez más la independencia

La victoria del partido de un antiguo jefe guerrillero, Hashim Thaci, en las elecciones de Kosovo no cambia en nada las perspectivas inmediatas del protectorado de la ONU, toda vez que los concurrentes a los comicios han hecho de la proclamación de independencia el objetivo inmediato del próximo Gobierno. Y el 10 de diciembre acaba el dilatado plazo que se han dado los mediadores internacionales para acercar, infructuosamente, los puntos de vista de Belgrado y Pristina sobre el estatus final de la todavía técnicamente provincia serbia.

Todo sugiere que pese a la oposición de Rusia, valedor internacional de Serbia, y la reticencia de algunos Gobiernos europeos, Alemania y España entre ellos, la independencia de Kosovo, que apoyan firmemente Washington y la mayoría de la UE, es tan inevitable como la determinación de sus habitantes por alcanzarla. De ahí el llamamiento ayer de la UE a los albanokosovares para que no precipiten unilateralmente la secesión, pese al convencimiento de los mediadores occidentales de que se han agotado las opciones negociadoras. Kosovo permanece en un limbo bajo supervisión de la ONU desde que en la primavera de 1999 la OTAN bombardeara Serbia durante casi tres meses hasta conseguir la retirada de las tropas exterminadoras de Slobodan Milosevic. La vía muerta diplomática ha provocado en los últimos meses amenazadoras tensiones internas.

Que el alumbramiento del séptimo Estado surgido de las ruinas yugoslavas se produzca finalmente con la aquiescencia de la comunidad internacional puede tener implicaciones decisivas en países vecinos. Especialmente en Bosnia, donde sigue sin funcionar el modelo de Estado tripartito surgido en Dayton, la inestabilidad política crece y los serbobosnios siguen expectantes el desenlace kosovar. Para la Unión Europea, el futuro de Kosovo se ha convertido en una prueba crucial, tras la traumática experiencia balcánica. Bruselas acaba de premiar recientemente a Belgrado, pese a su manifiesta falta de cooperación con el Tribunal de La Haya, con la apertura de un diálogo encaminado a una futura incorporación. Pero son los nacionalistas radicales, opuestos a ultranza a la secesión de Kosovo, los que obtuvieron la mayoría de los votos en las elecciones de este año.

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