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CARTAS AL DIRECTOR

Una persecución escandalosa

El 22 de octubre pasado, el ex coronel argelino Mohammed Samraoui fue arrestado por la policía española en Benalmádena, donde acudió para participar en un encuentro internacional de ajedrez. Esta detención fue consecuencia de una orden internacional de búsqueda y captura emitida por las autoridades argelinas que le acusaban de "terrorismo, deserción y de calumniar al Ejército". Fue puesto en libertad provisional el 31 de octubre por el juez Ismael Moreno, de la Audiencia Nacional. Mientras tanto, Samraoui, que goza desde 1996 del estatuto de refugiado político en Alemania, donde vive pacíficamente con su familia, no puede volver al país que le acoge y corre el riesgo de perder su trabajo.

Queremos denunciar esta situación kafkiana y poco digna de la democracia española. Samraoui es un verdadero demócrata que decidió desertar de la Seguridad Militar argelina y en septiembre de 2003 publicó en Francia un libro, Crónica de los años de sangre, en el que denunciaba tanto los crímenes de los terroristas, que pretendían actuar en nombre del islam, como la violencia ejercida por los órganos del Estado argelino contra su población durante los años noventa. Ésta es, probablemente, la razón que incitó a las autoridades argelinas a emitir una orden internacional de búsqueda y captura contra Samraoui acusándole de ser un "terrorista".

A lo largo de los cuatro años transcurridos desde entonces, Samraoui ha podido viajar sin problemas, al amparo de su estatuto de refugiado, a varios países europeos. Sorprendentemente, ha sido la justicia española la única que se ha tomado en serio esta grotesca acusación de "terrorismo". El carácter engañoso de la orden de captura argelina no ofrece lugar a dudas: su objetivo es perseguir a un auténtico defensor de la causa de los derechos humanos en su país y hacer callar con la amenaza a todos los oponentes al régimen antidemocrático argelino.

Nos resistimos a creer que la justicia española, en nombre de la legítima lucha contra el terrorismo, pueda hacerse cómplice de esta maniobra. Por eso pedimos urgentemente que la Audiencia Nacional permita al señor Samraoui regresar a su domicilio en Alemania y desista de todas las actuaciones judiciales contra él.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de noviembre de 2007