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Bruselas prevé que España crezca menos que la UE por primera vez en 15 años

La Comisión rebaja al 3% su cálculo para 2008 y augura sólo el 2,3% para 2009

La economía española vive sus últimos años de larga bonanza, según la Comisión Europea, que pronostica para 2008 un crecimiento del producto interior bruto (PIB) menor: del 3,8% actual pasará al 3%. Esa deceleración va a seguir y hará que en 2009, por primera vez en 15 años, la economía nacional crezca por debajo de la media europea y se quede en el 2,3%, frente al 2,4% de los Veintisiete.

"El ajuste en la construcción puede reducir el empleo más de lo previsto"

Además, durante los dos próximos años va a subir el desempleo y continuarán sufriendo comparaciones negativas la inflación y la productividad. El sombrío panorama no arredró a Joaquín Almunia al presentar ayer las previsiones. "Las cifras españolas para 2007 y las previsiones son positivas", dijo el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios.

Consciente de la atmósfera preelectoral en que llegan unos datos poco gratificantes para el Gobierno, Almunia señaló que la "moderación del crecimiento" ya había sido apuntada en anteriores previsiones de la Comisión (que en mayo pronosticaba un 3,4% para 2008) y del propio Ejecutivo español. La causa de la venidera contracción económica es el endurecimiento de las condiciones del crédito, con su reflejo inmediato sobre la construcción y la demanda interna. "Las previsiones parten de un ajuste gradual del sector de la vivienda, con la consiguiente menor creación de empleo", explicó Almunia.

Encontró el comisario un horizonte satisfactorio para el año que viene en un crecimiento del PIB del 3%, "que estará claramente por encima de los países de la eurozona", que sólo crecerán un promedio del 2,2%, y en un incremento de la creación de empleo del 2,1% "que ya quisieran otros muchos países". En el debe, "una inflación persistentemente superior a la media de la eurozona" y una pérdida de competitividad fruto de la endémica menor productividad española. El 8,1% de tasa de desempleo previsto para 2007 subirá al 8,5% en 2008 camino del 9,1% de 2009.

Ese año será el que marque el fin de 15 ejercicios consecutivos de crecimiento económico por encima de la media europea. El único consuelo será que los países de la zona euro crecerán todavía menos, al 2,1%. Preguntado Almunia sobre la responsabilidad que pudiera atribuirse a la política del Gobierno en esta desaceleración, optó por endosársela a "los mercados internacionales", frase que subrayó con una risa cómplice.

La lectura del informe de la Comisión no dejaba lugar para las sonrisas y era bastante más inquietante que la sensación transmitida por el comisario. "El ajuste en el sector de la construcción puede producirse con más rapidez de lo esperado, reduciendo el empleo y el consumo más de lo proyectado", dice.

Además, "unas condiciones crediticias más duras podrían decelerar aún más el consumo privado", prosigue el estudio de prognosis al alertar sobre la bomba de relojería en que puede convertirse el endeudamiento generalizado: "Los hogares españoles, altamente endeudados y casi en exclusiva a tipos de interés variables, presentan la máxima exposición a los trastornos financieros".

La anunciada contracción de la economía española no será una excepción y se producirá en un entorno europeo de menor actividad: del 2,9% en 2007 para el conjunto comunitario al 2,4% en los dos años sucesivos, caída que se acentuará en la eurozona.

Las cifras en la UE son menores que para España porque el crecimiento económico al otro lado de los Pirineos no ha sido tan exuberante como el nacional, pero a cambio la Comisión pronostica que, frente a la amenaza crediticia que pesa sobre España, el consumo privado seguirá siendo un sano factor de actividad europea, ayudada también por un relativamente sostenido crecimiento del empleo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de noviembre de 2007