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Reportaje:

Bodega con el sello Eiffel

Cvne abre al público la nave cuyo techo ideó el ingeniero francés

Antes había cinco alturas de barricas. Ahora, sólo una, y el espacio continúa al fondo a través de una fotografía de José Manuel Ballester. Una ruta de arte y vino por paisajes riojanos que arranca en Haro.

La Rioja añade atractivos a su ruta vinícola, ahora con la apertura de la Aldea del Vino, conjunto de viejas naves (la más antigua, de 1879) alrededor de un patio que la bodega Cvne ha acondicionado en Haro (información sobre las visitas: 941 30 48 09). El principal reclamo de este conjunto es el techo de una nave de 800 metros cuadrados cuya fórmula de sujeción sin columnas salió en 1909 del taller de Gustave Eiffel: unas cerchas metálicas de pared a pared. El espacio resulta ahora admirable tras haberse retirado centenares de barricas que en cinco filas anulaban la perspectiva (sólo queda una fila de cubas, donde reposa el vino estrella de la bodega, el Imperial).

José Manuel Ballester firma la fotografía de gran tamaño (8,21 metros de ancho por 3,35 de alto, en una impresión digital sobre lona) con la que los responsables de la bodega han querido crear un vínculo con el arte contemporáneo. El artista ha planteado "una especie de trampantojo", dice, "una ilusión en la que se reafirman la nitidez del propio espacio y la potencia de la estructura, simple, lineal, en una combinación precisa de la escayola, la madera y las cerchas metálicas".

Tras la visita a esta nave, lo que más impresiona a los visitantes de la Aldea del Vino es el cementerio de botellas, cubiertas de polvo y moho. María Urrutia, una de las promotoras del proyecto, recuerda que en una cata de añadas de Imperial Gran Reserva celebrada en 2005 triunfó la botella de 1962, aunque también sorprendió a los catadores una de fecha muy lejana: 1928.

No muy lejos de las instalaciones de Cvne aparece una pequeña maravilla: la tienda de vinos de la bodega López de Heredia, de la arquitecta iraquí Zaha Hadid. Su tecnológica y sinuosa estructura recuerda a una frasca, combinación de lo vernáculo y el high-tech. María José López de Heredia se puso en contacto con la arquitecta después de leer una de sus declaraciones: "La arquitectura sólo tendrá importancia cuando los particulares apuesten por el riesgo". Y logró convencer a Hadid, ya envuelta en proyectos de gran envergadura, para que idease este luminoso pabellón, que encaja sin desajustes entre los viejos y bonitos edificios de la bodega.

Y de la pequeña escala de la obra de Zaha Hadid a la gran escala de la bodega Juan Alcorta, en un cerro testigo a las afueras de Logroño, un proyecto del joven arquitecto Ignacio Quemada. Y en Elciego, el ya célebre hotel para Marqués de Riscal proyectado por Frank Gehry. Tres de las mejores sorpresas de una ruta que también incluye, en Laguardia, ya en la Rioja alavesa, la bodega de techo ondulante de Santiago Calatrava para Ysios.

La imprescindible visita a la iglesia gótica de Santa María de los Reyes en Laguardia, más un paseo para impregnarse de la deliciosa atmósfera de esta villa, puede completarse con una salida en coche hasta el cercano dolmen de La Hechicera. Desde allí, espera Briones y su iglesia parroquial, y una comida en el restaurante Toni de San Vicente de la Sonsierra (941 33 40 01).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de noviembre de 2007