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Las grandes empresas creen que el plan de Ibarretxe crea incertidumbre

El Círculo rompe el silencio de los empresarios sobre la consulta

El presidente del Círculo de Empresarios, Álvaro Videgain, rompió ayer el silencio que se han autoimpuesto las patronales vascas a la hora de pronunciarse sobre el propósito de lehendakari Ibarretxe de convocar una consulta soberanista en octubre del próximo año. Una iniciativa que, en su opinión, puede hacer resurgir una "nueva etapa de enfrentamiento institucional", con "crispación ideológica"y "una probable división social". El presidente de Tubacex lo hizo de forma medida, sin citar expresamente el nuevo plan de Ibarretxe, y en un párrafo de la carta de presentación del boletín interno de la asociación, que reúne a los primeros ejecutivos de las principales empresas del País Vasco.

Existe el riesgo de una "nueva etapa de enfrentamiento institucional"

La asociación empresarial cree que se añade más 'incertidumbre'

Pero la intención se hace evidente al referirse a las "incertidumbres" no sólo económicas, sino a las procedentes del "nuevo escenario político que está surgiendo tras el pleno de política general", en el que el lehendakari puso fecha a su anunciada consulta. Para Alvaro Videgain, el panorama que se vislumbra es "indeseable", "sobre todo cuando coincide en el tiempo con la pervivencia de la violencia de ETA". Frente a esa situación, debería imponerse "la obligación de trabajar para evitar la inestabilidad y lograr amplios consensos sociales y políticos".

La postura crítica del presidente del Círculo de Empresarios se sale de la autocensura del mundo económico vasco, de la que apenas se han desmarcado los dirigentes de los sindicatos no nacionalistas y, más recientemente, el presidente de la Cámara de Comercio de Álava y expresidente de Confebask, Román Knörr. A título personal, Knörr señaló días atrás en una entrevista que la iniciativa del lehendakari crea "inestabilidad" y es "mala" para la economía vasca. En un discurso coincidente con el de Videgain, apostó por crear escenarios "de seguridad, pero también de seriedad". Agregó que, al escuchar a Ibarretxe en el pleno de política general le invadió una sensación de vuelta atrás de cinco años.

Con motivo del primer plan Ibarretxe, Knörr realizó en nombre de Confebask una valoración negativa, que generó graves tensiones en el seno de la patronal por la reacción del PNV, cuyo principal dirigente entonces, Xabier Arzalluz, llegó a descalificar personalmente al presidente de Confebask por la declaración que leyó en Ajuria Enea. En esta ocasión, el pronunciamiento de Knörr recibió el reproche inmediato del Gobierno vasco. El viceconsejero de Conmercio, Rodrigo García, en un acto con los presidentes de las tres cámaras, advirtió a éstas que "no es conveniente" que opinen sobre ese tipo de temas, "porque representan a las empresas y existe una gran diversidad política en ellas". También recordó a las cámaras que se encuentran bajo la tutela legal del Gobierno vasco.

Esta vez el Gobierno está atando en corto a las asociaciones empresariales y ha logrado que la patronal se mantenga en silencio, lo que no sucedió cuando Ibarretxe presentó su primer plan en 2002. El lunes pasado, en un acto de la Cámara de Comercio de Bilbao, el propio Ibarretxe salió al paso de las críticas a su iniciativa, afirmando que lo único que crea inestabilidad en Euskadi es la vuelta de ETA a la violencia". Ante un auditorio de empresarios, reiteró que su consulta es un "ejercicio pleno de democracia" y argumentó que realizarla dentro de la legalidad "desactivaría los últimos resquicios de quienes aún justifican la violencia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de octubre de 2007