Cartas al director
Opinión de un lector sobre una información publicada por el diario o un hecho noticioso. Dirigidas al director del diario y seleccionadas y editadas por el equipo de opinión

Poner la cara

Todo necesita una cara, una voz, un discurso; identifica, provoca la reflexión, moviliza; disminuyen los prejuicios, la indiferencia. Tengo sida, tengo cáncer, me han violado, yo aborté, soy lesbiana... La sociedad se conmociona y se estimula un proceso, a veces lento; se siente culpa. Es imposible, pero surge el deseo de ponerse en lugar del otro.

Poner la cara. Pasqual Maragall, en una rueda de prensa, con serenidad, con cierto humor, comentó que desde hace unos meses le han diagnosticado alzheimer, una enfermedad que sufren unas 800.000 personas en España, y además se comprometió a trabajar contra esta enfermedad. Pronto lo veremos exigiendo que se investigue con células madre como lo hace la esposa de Ronald Reagan.

Nos irá olvidando, se irá olvidando de sí mismo, pero no será olvidado. Hay, por ejemplo, en la historia de Barcelona un antes y un después que lleva su nombre. Su memoria seguirá viviendo en la memoria de otros; en definitiva, es así siempre.- Héctor Anabitarte Rivas. Aranjuez, Madrid.

Cuando un tema da mucho que hablar, lee todo lo que haya que decir.
Suscríbete aquí

En primer lugar, quiero empezar diciendo que yo nunca he votado a Maragall. Sin embargo, ello no es obstáculo para reconocer su valía. Además de haber sido uno de los mejores alcaldes de Barcelona. El mejor president de la Generalitat, sin duda, que tuvo el mérito de acabar con la lacra de 23 años de pujolismo. El padre del nou Estatut. Un político independiente y valiente que nunca ha escondido su pensamiento federalista.

Ahora acaba de darnos una nueva lección asumiendo una enfermedad tabú, el alzheimer. Nunca te lo agradeceremos lo suficiente, Pasqual.- Sergi Salgado i Formatger. Barcelona.

El alzhéimer es una enfermedad que no respeta a nadie; ricos y pobres, famosos o desconocidos, todos pueden -podemos- ser víctimas de él. Posiblemente, más de uno tenga en su familia algún miembro que ha caído en las garras de tan destructiva enfermedad, y seguramente con él arrastre a la familia a una larga temporada de dolor, incertidumbre y angustia. El último caso notorio conocido es el del ex alcalde y ex president de la Generalitat de Catalunya, Pascual Maragall. No es ocasión en este momento de cuestionar su tarea política, más bien es el momento de hablar de su gran coraje -el titular de EL PAÍS del domingo 21 de octubre ¿Qué enfermedad es esa que no recuerdo? ¿Eisenhower? es indicativo del ánimo que muestra cuando encara sus próximos años de vida con combatir a lo incierto-.

Viví hasta hace cuatro años en Barcelona y puedo decir que fue un gran alcalde bajo el cual la ciudad de Barcelona prosperó y llegó a ser lo que es actualmente. Aunque tópico, me gustaría citar la alegría que manifestó aquél, también octubre, cuando la ciudad fue designada sede de los Juegos Olímpicos de 1992 -¡y qué Juegos!-. Él saltaba y, junto con él, la ciudad.

Sirvan estas líneas sólo y con el único propósito de decir "¡ánimo!". La lucha no será con toda seguridad fácil, pero el cariño y apoyo de todos los barceloneses está contigo, desde cualquier parte de la geografía de España. El mío, uno de ellos. Francisco Javier Prat Martínez. Madrid.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS