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Reportaje:Los problemas de las infraestructuras

Miedo al caos viario

Los ediles de Sitges y Vilanova proponen conectar las poblaciones del Garraf con Barcelona mediante barcos de Trasmediterránea

Barcelona se preparaba anoche para afrontar, hoy, una situación inédita: la comarca del Garraf se ha quedado sin trenes. La interrupción del servicio en las líneas 2 y 10 de Cercanías ha obligado a Renfe a alquilar 200 autocares para cubrir el tramo afectado, que utilizan diariamente más de 100.000 pasajeros. También está cortada la línea del Baix Llobregat de Ferrocarrils de la Generalitat. Sin trenes y con una flota de autobuses entrando y saliendo de Barcelona, usuarios y autoridades son presas del mismo temor: que Barcelona y su área sufra un colapso viario de grandes proporciones.

El socavón -el quinto en dos semanas- que se produjo el sábado en Bellvitge como consecuencia de las obras del AVE ha puesto en entredicho la capacidad de las infraestructuras. Lo admitieron ayer los alcaldes de los 13 municipios más afectados por el fiasco ferroviario, que ayer por la tarde celebraron una reunión de urgencia con el secretario de Estado de Infraestructuras, Víctor Morlán, y con el delegado del Gobierno en Cataluña, Joan Rangel. Los ediles alertaron sobre la posibilidad de vivir una jornada caótica en las carreteras si los usuarios deciden coger masivamente el coche para evitar posibles retrasos en su jornada laboral.

Tráfico prevé retenciones de tráfico en la autovía de Castelldefels

Los autobuses hacia Gavà, El Prat y Viladecans saldrán de la plaza de España

Barcos como alternativa

El temor se concentra en dos carreteras que en un día normal y corriente sufren retenciones de tráfico: la autovía de Castelldefels (C-31) y la autopista del Garraf (C-32). Por ambas vías circularán los cerca de 200 autocares que Renfe ha logrado alquilar a compañías de toda España. Una cifra "insuficiente", según expresaron los alcaldes del Baix Llobregat y el Garraf. Los ediles pidieron que se movilicen "todos los recursos" de transporte público -autobuses interurbanos, bus nocturno- para evitar al máximo las afectaciones a los usuarios.

En concreto, los alcaldes de Sitges y Vilanova i la Geltrú lanzaron una propuesta más imaginativa: conectar las poblaciones costeras del Garraf con Barcelona por vía marítima. Para ello, propusieron que la Administración contrate y movilice barcos de transporte de pasajeros de Trasmediterránea, idea que Morlán se comprometió a estudiar.

La plaza de Sants ha sido el punto de salida y llegada de autocares durante el fin de semana. Hoy, y mientras dure la interrupción en Cercanías -al menos una semana, según las previsiones del Ministerio de Fomento-, seguirán saliendo de allí autobuses que irán directamente al aeropuerto de El Prat de Llobregat, a razón de seis cada hora. Otros dos autobuses por hora saldrán de la estación de Francia, también con destino al aeropuerto.

Pero el epicentro de la actividad se traslada, desde hoy, a la avenida de Maria Cristina, junto a la plaza de Espanya. Esta vía, que desde ayer por la tarde permanece cortada al tráfico, se convertirá en "una gran terminal de autobuses", en palabras de un responsable policial. Tres líneas lanzadera de autobús conectarán Maria Cristina directamente con Gavà, Viladecans y El Prat. Los vehículos evitarán pasar por la Gran Via, que podría sufrir fácilmente congestiones de tráfico, y circularán, tanto a la ida como a la vuelta, por la montaña de Montjuïc para enlazar con la C-31 o la C-32.

Por el momento, el Servicio Catalán de Tráfico ha decidido no reservar un carril exclusivo para el bus en ambas vías. Los Mossos d'Esquadra reforzarán el control en todas las carreteras y se prolongará la incorporación de la B-204 hacia la C-31.

A eso hay que sumar las incidencias en la línea 7 de Cercanías, en los trenes de media y larga distancia y en Ferrocarrils (véase el gráfico adjunto). En este último caso, no se ha previsto un dispositivo especial, ya que se puede enlazar con las estaciones afectadas a través del metro. Renfe extendió esta recomendación a todos los desplazamientos internos por Barcelona.

Para conocer el desarrollo de la jornada, Renfe ha habilitado un número de teléfono (902 11 11 15) que, curiosamente, empezará a funcionar hoy a partir del mediodía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de octubre de 2007