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Entrevista:FRANCIS FORD COPPOLA | Director de cine

"No tengo tiempo para pedir dinero. Me es más fácil ponerlo yo"

Los Ángeles
Una década después de su último filme, el eterno superviviente, ganador de cinco Oscar y experto vinatero vuelve con 'Youth without youth', que presentó ayer en el Festival de Roma, y 'Tetro', que rueda en Argentina con Javier Bardem

Nada ha cambiado. Francis Ford Coppola se mantiene a sus 68 años como uno de los realizadores más singulares de Hollywood, aunque hayan pasado 10 años desde su última película (Legítima defensa) y casi tres décadas desde su obra maestra Apocalypse now. Miembro de aquella estirpe de renovadores del Hollywood de los setenta a la que pertenecieron George Lucas, Martin Scorsese o Brian De Palma, este estadounidense de nacimiento e italiano de corazón ha estado refugiado este tiempo en sus vinos y sus comidas, pese a que se le vea algo más delgado.

También ha vivido a través de las carreras de sus hijos, especialmente la de Sofia, directora como su padre. Mientras, trataba de "encontrar su lugar" en una industria consagrada al cine de consumo. Su sitio es ahora el de las historias íntimas. Es el caso de su nueva película, Youth without youth, basada en un texto del rumano Mircea Eliade y presentada ayer en el Festival de Cine de Roma. Y de Tetro, cuyo rodaje prepara en Argentina con Javier Bardem, pese al revés sufrido a finales del mes pasado, cuando cuatro intrusos robaron de sus oficinas en Buenos Aires varios ordenadores que contenían la versión casi definitiva del guión.

"Cuando me robaron el guión de mi próxima película me sentí violado"

"Lo que te lleva al despido de joven te vale un premio a tu carrera de mayor"

"Me enorgullece formar parte del cine que aspira a ser literatura"

Pregunta. ¿Cómo se sintió después de aquello?

Respuesta. Fue un duro golpe; perdimos un año de trabajo. Más que una tragedia fue una afrenta. Me sentí violado.

P. ¿Por qué ha regresado tras una década sin rodar?

R. No es una vuelta. Siempre he estado ahí, buscando mi lugar. No quería hacer más películas dentro del sistema. Buscaba algo original y lo intenté con Megalopolis, pero era un filme muy ambicioso. Además, no encontré financiación. Trabajar en aquello fue como enamorarse de una bella mujer sin ser correspondido, y el amor no me dejó ver otra cosa hasta que este pequeño filme, Youth without youth, rompió el hechizo.

P. ¿Qué le atrajo de la historia?

R. Siempre quise seguir la inspiración de los filmes europeos de mis 18 años. Desde joven fui director de estudio. Y me quedé con nostalgia de conocer a ese joven que quería ser independiente. La novela en la que se inspira el filme tiene esos elementos.

P. La hace con su dinero...

R. La gente piensa que un realizador conocido puede hacer los filmes que quiere, pero no es cierto. Tienes que hacer películas viables para los estudios. Si te embarcas en una aventura artística, tienes que encontrar financiación. En mi caso, no tengo tiempo para ir pidiendo dinero. Me es más fácil ponerlo de mi bolsillo.

P. ¿Ha perdido Hollywood definitivamente el criterio?

R. Los ejecutivos tienen que preocuparse por sus inversiones; los artistas pueden dar el salto al vacío. Lo único que puedo decir es que lo que te lleva al despido de joven te vale un premio a toda tu carrera cuando eres mayor.

P. Como Apocalypse now...

R. Es un buen ejemplo. Ya tenía cinco oscars y había hecho El Padrino I y II y La conversación, y no encontré apoyo. Tuve que financiar el filme con mis viñedos. Durante años pensé que perdería todo. Ahora, Apocalypse now es un clásico y una de mis películas más personales.

P. ¿Sospechaba que el reconocimiento llegaría después?

R. Soy el primer sorprendido. Fueron tantos los problemas durante el rodaje y me sentí tan miserable, tan solo, que mi mejor recuerdo es que sobreviví. Pero no hay que preocuparse por el éxito o el fracaso de un filme. La verdadera evaluación de tu trabajo llega 20 o 30 años más tarde.

P. Ahora se somete de nuevo a examen con Youth without youth.

R. Decir que hago cine para conseguir mis metas artísticas y no para que le guste a la gente no sería del todo cierto. Igual que cuando cocinas, quieres que los comensales disfruten. Pero es difícil porque hay dos tipos de cine. Está el cine como entretenimiento, que es maravilloso, y el cine que quiere ser literatura. Me enorgullezco de haber formado parte de éste cuando era joven, y quiero volver a él con Youth without youth y Tetro. Javier Bardem es un actor al que admiro desde sus primeros trabajos. La financiación es más fácil de conseguir con este gran reparto de actores españoles, entre ellos, Maribel Verdú.

P. ¿Es el suyo cine personal?

R. Sí, películas que nacen del interés que desata en ti un tema. Filmes que abordas de forma que la realización es la pregunta y la película es la respuesta. La gente ve El padrino y Apocalypse now porque siguen vivos.

P. ¿Son sus películas más queridas?

R. Apocalypse now fue la experiencia más dramática de mi vida. La conversación es quizá la que más quiero porque no sólo la dirigí, sino que escribí el guión y mi aspiración siempre ha sido la de ser ambas cosas, algo que espero hacer muchas más veces antes de ir al gran viñedo del cielo. Pero como pasa en todas las familias, el niño con más problemas es al que más quieres, y ésa es Corazonada. Fue una experiencia dura; perdí todo mi dinero.

P. ¿Y entre sus vinos? ¿Tiene preferidos?

R. Son como mis hijos ¿A quién quiero más, a Sofia o a Roman? No sé. Pero quizá destaque un vino que se llama Edizione Penninol. Mucho más barato que Rubicon, mi vino insignia, pero uno de mis preferidos.

P. ¿Sería el que serviría a Lucas y a Spielberg en una cena?

R. Puedo hacer la broma de servirle a George uno de mis vinos y pedirá una coca-cola [risas]. Cuando cenamos, lo que más me sorprende es el entusiasmo que nos une. Somos tres chavales enamorados del cine.

P. ¿Ve entusiasmo o talento entre las nuevas generaciones?

R. ¡Abunda el talento! Les distingue el ser controvertidos; que sus filmes no se limitan a hacer una nueva versión de lo mismo. Locos como Kim Peirce, Paul Thomas Anderson, Wes Anderson, Spike Jonze, Sofia Coppola, si puedo ser tan atrevido. Un poco mayor, David Russell. Lo difícil no es encontrar el talento; es la distribución. Estos directores prefieren luchar antes que aceptar filmes menos arriesgados.

P. ¿Cuál fue la influencia del cine europeo en su formación?

R. Ante todo, Fellini. También adoro a Rossellini y los que vinieron detrás. Antonioni, por expresar emociones de forma tan misteriosa. Y Kurosawa. Es increíble la riqueza de talento que disfruta un medio que apenas tiene un siglo.

P. ¿Qué es lo que ha aprendido de su familia?

R. Tengo la fortuna de llevar casado 45 años y tener hijos maravillosos. ¿Qué he aprendido? Son ellos los que me tienen al tanto de la cultura contemporánea. He disfrutado de una vida maravillosa, y si he conocido la tragedia sé que es parte del privilegio de vivir. Porque morir, todos moriremos solos, pero la diferencia es ese momento de gracia, en el que podré pensar en la vida tan interesante que he tenido y así no me daré cuenta de que me estoy muriendo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de octubre de 2007