Reportaje:

La estela del 'apartheid'

El CCCB aborda la historia del racismo y su expansión a través del arte surafricano

Entre los numerosos e instructivos documentos, filmaciones y obras de arte reunidos en la exposición Apartheid, el espejo surafricano, que ayer se inauguró en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB), cada visitante encontrará la obra que le haga pensar, recordar, especular, comparar o estimular cualquiera de las otras funciones de la mente. Para algunos será la sala inaugural o europea, dedicada a diversas teorías cientifistas justificadoras del racismo y a los "zoos humanos" que plantaban sus tiendas y barracas en las ciudades europeas y exhibían grupos familiares de etnias exóticas. Estas instituciones lúdico-etnográficas trajeron a Madrid y Barcelona "especímenes" africanos y filipinos en las últimas décadas del siglo XIX; el último "zoo humano" cerró sus puertas en París en 1931.

Uno de los apartados recupera los "zoos humanos" que proliferaron en Europa

Para otros visitantes será del mayor interés la filmación de un agitador indígena de los años setenta, vestido con túnica para subrayar su autenticidad africana, que desgrana cadenciosamente, y en inglés, los agravios y matanzas de los colonos blancos que "vinieron a llevarse como una esponja todas las riquezas del suelo", invita a la escasa audiencia reunida en un cobertizo a tomar ejemplo de otros insurgentes que fueron valientes y se alzaron por la libertad, y subraya el final de cada párrafo con la letanía: "En África está mi principio y en África está mi fin", en una misteriosa y hechizante performance que tiene trazas de rap, de recital poético, de mitin político, de ritual de hechicería y de declamación de una sura coránica...

Para otros, una sala de pinturas que muestra la traducción a Suráfrica de algunas tendencias pictóricas expresionistas o fauvistas. O el reportaje fotográfico de David Goldblatt, que documenta los rostros de los seguidores del racista National Party en la fiesta conmemorativa de su quincuagésimo aniversario, en 1964.

O los brutalistas híbridos de ser humano y animal Al final del día nos necesitarás, y Chicos carniceros, de la escultora Jane Alexander, alusivos a la inminencia de la violencia y la tortura. O la obra sobre la valla de la frontera de Melilla que la misma artista ha instalado en el patio del CCCB para subrayar que el apartheid, además de un fenómeno histórico determinado, es, como dice el título de la exposición, un "espejo" de reflejos innumerables. "No es una exposición divertida, es dura y pocas instituciones se atreverían a avalarla", dijo ayer al presentarla a la prensa el comisario, Pep Subirós, dando las gracias a la entidad barcelonesa y a Bancaja, que la han coproducido.

La parte propiamente surafricana de la muestra se divide en áreas que recrean otros tantos periodos históricos: Las raíces del apartheid alude a las guerras de los boers o afrikaners holandeses contra los ingleses, las dos nacionalidades que competían por el dominio de Suráfrica.

La siguiente área, Apartheid total, cubre desde 1948, año de la llegada al poder del Nacional Party dirigido por F. Malan como culminación de la campaña iniciada en 1934 por los nacionalistas afrikaners para imponer su hegemonía sobre el conjunto de Suráfrica, hasta mediada la década de los setenta, cuando comienza una reacción cultural blanca que hasta entonces no se había producido y aparecen las miradas de artistas y escritores blancos que ponen en cuestión el régimen segregacionista.

El siguiente escenario, Estados de emergencia, está dedicado a la espiral de violencia, represión, estados de excepción y peligro de guerra civil que se produjo en los años setenta, "en especial a raíz de la revuelta iniciada en Soweto y del asesinato de Steve Biko, época en la que la creación artística surafricana experimentó un empuje extraordinario protagonizado por artistas de todos los colores y tendencias", explica Subirós.

El último espacio recrea los cambios profundos del país desde 1994 con la abolición del apartheid y con un giro de los creadores hacia las investigaciones de carácter introspectivo, haciendo hincapié en la experiencia individual.

Proyección de una película del artista surafricano William Kentridge que puede verse en la exposición.
Proyección de una película del artista surafricano William Kentridge que puede verse en la exposición.JOAN SÁNCHEZ
Instalación de Jane Alexander que alude a la valla de Melilla.
Instalación de Jane Alexander que alude a la valla de Melilla.JOAN SÁNCHEZ

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 26 de septiembre de 2007.

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