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El PSOE pacta con ERC subir a 3.500 euros el cheque bebé para familias numerosas

Avanza el acuerdo sobre los 2.500 euros por niño, pero no se desbloquea la Ley de Memoria

Al calor de la negociación sobre el proyecto de ley por el que las familias recibirán 2.500 euros por recién nacido, los grupos de la oposición intentan añadir nuevas medidas de apoyo a las familias. ERC pactó ayer con los socialistas una ayuda de 1.000 euros más, a añadir a los futuros 2.500, para hijos discapacitados, para madres o padres solteros y para familias numerosas. En los dos primeros supuestos se fija para los grupos económicamente débiles, por debajo de los 11.000 euros de ingreso anual, pero en el caso de las familias numerosas la ayuda será universal.

A través de una moción de Esquerra Republicana de Catalunya, pactada con el PSOE, las ayudas a las familias aumentarán para el próximo año. Éstas forman parte del bloque de medidas de apoyo a la familia que el Gobierno ha empezado a negociar con los grupos políticos al calor del proyecto, todavía en fase de negociación, por el que se darán 2.500 euros por recién nacido.

Aunque todavía no hay acuerdo sobre este último, lo cierto es que el pacto alcanzado ayer entre el PSOE y ERC dibuja un panorama favorable. A pesar de todo, ni ERC, ni IU-ICV, PNV ni CiU renuncian a que el cheque-bebé entre en vigor el 1 de enero de 2007 y no desde el 3 de julio, fecha en la que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció la medida.

Desde CiU, su portavoz en política social, Carles Campuzano, resumió el sentir de su grupo, al que se sumó el resto de la oposición: "No hay ningún precedente en el que la entrada en vigor de una medida esté en función del día en el que el presidente del Gobierno haya tenido la ocurrencia".

La pelea sigue, entonces, en cuándo entra en vigor el cheque-bebé. El Gobierno y el Grupo Socialista insisten en que debe ser desde julio, en tanto que desgranan medidas nada coyunturales sino que pretenden que se queden para siempre en el ordenamiento español. Y esto fue lo que ocurrió ayer con la aprobación de todos los grupos de la moción de ERC, previamente pactada con el PSOE.

"Se incrementan hasta 1.000 euros las prestaciones económicas para familias con hijo/a con discapacidad, para las familias numerosas y para las familias monoparentales", señala el punto dos de la moción. Aunque existe cierta confusión sobre los colectivos a los que afecta la medida, tanto ERC como el PSOE insistieron ayer en que estos 1.000 euros, que se suman a los 2.500 ya prometidos, lo recibirán todas las familias numerosas (con tres o más hijos), de forma universal, es decir, al margen de cuál sea su situación económica. La ayuda actual para estas familias numerosas está en 450 euros.

Límite de ingresos

La percepción de los 1.000 euros para familias con niños discapacitados o monoparentales, sin embargo, sólo beneficiará a aquéllas cuyos ingresos no superen los 11.000 euros. Con esta subida del listón (estaba en 9.300), algo más de 200.000 familias podrán beneficiarse de las nuevas ayudas. Ese umbral se fijó ayer por esta moción, aunque el Gobierno, en la negociación, había situado el límite inicialmente en los 10.550 euros. El Gobierno calcula que las nuevas ayudas supondrán anualmente, y para siempre, unos 150 millones de euros, en tanto que la ampliación al 1 de enero del cheque-bebé supondría 600 millones que se gastarían una sola vez.

Aunque todos los grupos apoyaron la medida, hubo un reproche, sustentado singularmente por el diputado del PNV Emilio Olabarria, de que faltaba una política global de ayuda a la familia. El PP no está participando en la negociación sobre el cheque-bebé, y mantiene un discurso duro de reproche al Ejecutivo por las mismas razones que el PNV. Eso sí, en el terreno de las propuestas de gasto va más allá que el Grupo Socialista, y reclama 3.000 euros para todos los niños.

La negociación sobre el cheque-bebé avanza, pero no ocurre lo mismo con la Memoria Histórica. El portavoz parlamentario del PSOE, Diego López Garrido, ya de forma muy discreta, mantuvo ayer nuevos contactos con los de PNV, Josu Erkoreka, e IU-ICV, Joan Herrera, al tiempo que se mantiene el hilo de negociación con CiU. Pero lo que se cose por un lado se descose por otro. Así, Herrera advirtió ayer al PSOE de que nunca apoyará la pretensión de CiU de igualar en gravedad la actuación de los tribunales populares republicanos con la propia sublevación franquista y los juicios sumarísimos de la dictadura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de septiembre de 2007