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ETA eleva sus ataques a la Ertzaintza con una bomba contra la comisaría de Zarautz

El artefacto, con cinco kilos de explosivo, causó daños en el centro y en viviendas próximas

ETA subió ayer otro escalón en sus ataques contra la Ertzaintza al hacer estallar una bomba en la comisaría de Zarautz (Guipúzcoa). No causó víctimas, pero sí daños materiales, que afectaron también a viviendas cercanas. Han pasado cuatro años desde la última vez que la banda atacó a la Policía autonómica, aunque ésta no ha dejado de sufrir la violencia callejera. En las últimas semanas, la izquierda abertzale ha elevado el tono de sus críticas hacia el cuerpo policial. "Ha habido muchas pruebas de que la Ertzaintza es un objetivo prioritario de ETA", constató el consejero de Interior, Javier Balza.

El atentado se produjo de madrugada, alrededor de la 1.30, después de que el autor, o autores, lograran introducir en el recinto policial una mochila que contenía un recipiente metálico con unos cinco kilos de explosivo, así como un temporizador. "Será amonal, amosal o algo por el estilo. Eso lo iremos aclarando", indicó el consejero de Interior, quien se desplazó hasta la comisaría para conocer con detalle el alcance del ataque de ETA.

La bomba estalló en la parte trasera del recinto, junto al muro de piedra rematado por una valla metálica que rodea la comisaría, ubicada cerca del centro de Zarautz. La explosión provocó un socavón de casi un metro de diámetro en el jardín de las dependencias policiales, así como importantes daños en la zona del garaje y de los vestuarios. La onda expansiva alcanzó también las viviendas próximas, causando rotura de cristales, persianas, puertas y falsos techos. Algunos vehículos aparcados en las inmediaciones resultaron igualmente dañados.

La comisaría de Zarautz tiene las medidas de seguridad "actualizadas" y cuenta con un sistema de grabación e infrarrojos, según aseguró Balza. Sin embargo, no quiso desvelar si las cámaras han filmado a la persona o personas que pusieron la bomba. "No voy a decir lo que tenemos o no en las cámaras. Vamos a guardarlo para la investigación", comentó. En cambio, subrayó que esas medidas de seguridad impidieron al autor o autores del atentado colocar el artefacto más cerca del edificio policial.

Sin embargo, los sindicatos Esan, CC OO y Erne coincidieron en reivindicar más medios para garantizar la protección de los agentes. Erne, que es el mayoritario, reclamó incluso el cese del viceconsejero de Seguridad del Gobierno vasco, Mikel Legarda, por "la reiterada reducción de medidas de seguridad de los ertzainas y el sistemático incumplimiento de las mismas por parte del Departamento de Interior".

En cuanto a la autoría del atentado, tanto Balza como el director general de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, que se encontraba en Felanitx (Mallorca), afirmaron que se trata de una acción de ETA. "No es un acto de kale borroka", recalcó el consejero de Interior. "Por desgracia, ya ha habido muchas pruebas de que la Ertzaintza es un objetivo prioritario para ETA", añadió. Los agentes, según afirmó, le trasladaron su convicción de que "no van a poder" con ellos.

Ataques fáciles

A preguntas de los informadores, Balza señaló que el atentado no debe atribuirse a un comando establecido, sino que la banda dispone de "una red de terroristas legales" (no fichados por la Policía) capaces de atentar. Tienen una capacidad "limitada" de actuar tras las últimas detenciones en Francia, pero pueden cometer atentados "sencillos" como éste "en cualquier parte", insistió.

El consejero se detuvo en Zarautz, escenario de numerosos actos de violencia callejera y atentados, para comentar que se trata de un municipio en el que es preciso "trabajar de manera muy importante desde el punto de vista de la investigación".

Todos los partidos políticos, a excepción de los vinculados a la izquierda abertzale, condenaron el atentado. Lo mismo hicieron el delegado del Gobierno en Euskadi, Paulino Luesma, y los representantes del Gobierno vasco, la Diputación de Guipúzcoa y el Ararteko, entre otras instituciones y cargos públicos. El Ayuntamiento de Zarautz, con el apoyo de todos los grupos -ANV no tiene representación-, mostró su repulsa por el atentado, se solidarizó con los vecinos afectados y exigió a ETA su desaparición. Convocados por el consistorio, decenas de vecinos se concentraron por la tarde para denunciar el acoso de la banda armada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de septiembre de 2007