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Zapatero garantiza "el mejor trato" a los inmigrantes uruguayos

Tabaré Vázquez agradece la mediación del Rey en el conflicto de las papeleras

El presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, informó ayer de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, le ha garantizado "el mejor trato, el trato más humano", para los inmigrantes uruguayos, que últimamente han acusado problemas en la frontera derivados del cambio de las normas de ingreso. Ambos dirigentes se mostraron de acuerdo en que tales problemas responden al desconocimiento de las nuevas normas, que elevan la cantidad de efectivo que debe traer el visitante y exigen una carta de invitación en el caso que se vaya a alojar en un domicilio privado. También acordaron realizar una campaña de información para que nadie pueda llamarse a engaño. Si no

cumplen las normas, los extranjeros son devueltos a su país de origen.

Zapatero y Vázquez comentaron estos temas en una rueda de prensa, tras reunirse ayer en La Moncloa, con ocasión de la primera visita oficial a España del mandatario uruguayo. Ambos tendieron a quitar importancia a los problemas fronterizos. El presidente español señaló que han afectado sólo a un 0,4% de los que vienen cada año. Su huésped dijo que de los 24.600 uruguayos que llegaron a España en 2006, se quedaron entre un 25% y un 30% y que apenas 100 visitantes tuvieron dificultades.

Zapatero insistió en "la necesidad de extremar al máximo la sensibilidad y la información" hacia los ciudadanos de un país que, pese a sus reducidas dimensiones -Uruguay tiene sólo 3,5 millones de habitantes- dio una acogida importante al exilio español y todavía hoy aloja a 50.000 españoles.

Esa hospitalidad uruguaya, prolongada en el tiempo, se volvió conflictiva en 1992, porque la Justicia uruguaya negó la extradición de Josu Lariz Iriondo, un presunto etarra expulsado 10 años más tarde a Argentina, que volvió a denegar su extradición en 2004.

Tabaré expresó ayer "su más firme condena" del terrorismo y su apoyo a España en esa lucha. Recordó, no obstante, que la Justicia uruguaya es autónoma y precisó que, en estos momentos, no hay pendiente ninguna reclamación española.

El presidente de Uruguay agradeció los buenos oficios desplegados por el Rey en el conflicto de las papelereas que enfrenta a su país con Argentina, y se mostró confiado en que las dos partes lleguen pronto a un acuerdo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de septiembre de 2007