Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

El mayor despliegue de la ABAO

Dos óperas del siglo XX, una de Bartók y otra de Richard Strauss, abren por primera vez la temporada de Bilbao

La nueva temporada de la ABAO (la Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera), que hace el número 56, arrancará el próximo sábado en el Palacio Euskalduna (20.00) con un programa doble compuesto por El castillo de Barba Azul, de Béla Bartók, y Elektra, de Richard Strauss. Será la primera vez que ambos títulos se representarán en el ciclo bilbaíno y también la primera vez que la programación, que incluye la puesta en escena de ocho títulos hasta mayo próximo, se inaugurará con óperas del siglo XX.

La velada se abrirá con El castillo de Barba Azul (1911), una producción de la propia ABAO que permitirá debutar en Bilbao a Ildiko Komlosi. La mezzosoprano húngara dará vida a Judith mientras que el bajo Alan Held interpretará a Barba Azul en un montaje que ahonda en su trasfondo psicoanalítico, aunque mantiene la estructura dramática y narrativa del cuento para adultos concebido por el poeta Béla Balázs basándose en la leyenda de Perrault.

"Al centrarnos en la relación entre hombre y mujer, que es la base de este cuento de terror, ha sido difícil trabajar con un material tan rico, tan lleno de colores, de símbolos y de referencias a un momento en el que las teorías de Freud estaban en boga en Europa", comentó ayer en su presentación Michal Znaniecki, director de escena de la única ópera compuesta por Bartók. El foso del Euskalduna acogerá a la mayor plantilla orquestal de la historia de la ABAO para reproducir la exigente partitura compuesta por Strauss para Elektra (1909). Un total de 101 músicos y el Coro de Ópera de Bilbao se esforzarán para mantener la tensión de una tragedia que invita a reflexionar sobre lo estéril que resulta el recurso a la violencia. Las sopranos Janice Baird y Angela Denoke, la mezzo Rainhild Runkel y el tenor David Kuebler interpretarán los principales papeles en una producción del Royal Danish Opera Copenhague que busca algo más que entretener.

"El mundo occidental está próximo al colapso y me parece una postura muy asocial presentar la ópera sólo como sonidos bonitos. Todas las obras tienen un mensaje importante y me parece asocial pisar un escenario sin decir nada", sostiene el director de escena Peter Konwitschny.

Juanjo Mena, quien dirigirá a la Sinfónica bilbaína, defendió la lógica de programar juntas El castillo de Barba Azul y Elektra, pues tienen en la sangre un elemento unitario, "una sangre tratada en Barba Azul con una sutileza que lleva a dos personajes con una violencia interna terrible al tipo de color de la música bartokiana. Por contra, en Elektra nos encontramos con una sangre muy diferente, salvaje, directa".

Dos muestras más del ciclo Tutto Verdi (Aida y La battaglia di Legnano), dos obras de Donizzeti (Anna Bolena y Poliuto), un mozart (Cosí fan tutte) y un puccini (Turandot) completarán la temporada de la asociación hasta mayo de 2008.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de septiembre de 2007