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Inquietud en los mercados

El euro rompe su techo histórico frente al dólar por la debilidad de EE UU

María González coge mañana un avión en Barajas hasta Nueva York. Esta alicantina de 25 años pasará 10 días en la Gran Manzana. Para hacer su viaje ha cambiado 300 euros en dólares. Hoy pasará a recogerlos por su banco: 417, sin contar comisiones. Ha escogido un buen momento y lo sabe. También lleva la tarjeta de crédito preparada. "Me voy con la maleta vacía, para traerla llena".

La fortaleza del euro abarata el petróleo en un momento en que el precio del crudo roza máximos históricos

Los analistas esperan que la Reserva Federal baje los tipos de interés entre 0,25 y 0,5 puntos la semana próxima

La revalorización frente al dólar ha sido del 19% desde 1999 y del 68% desde mínimos

El gobernador del Banco de España dará explicaciones el martes sobre las turbulencias

La moneda europea supera los 1,39 dólares por los efectos de la crisis de las hipotecas de alto riesgo

El buen momento llega porque el euro se ha instalado en máximos frente al dólar. Ayer a primera hora de la mañana rompió su techo histórico frente a la divisa estadounidense (1,3852 dólares por cada euro). La tendencia alcista la mantuvo durante toda la jornada. A las cinco y media de la tarde superó la barrera de 1,39 dólares.

Este nuevo máximo supone una revalorización del 19,15% de la moneda única europea frente al billete verde respecto al cambio fijado el día de su nacimiento (31 de diciembre de 1998). La apreciación todavía es mayor si se toma como referente el mínimo del euro frente al dólar alcanzado el 25 de octubre de 2000, un 68%.

La caída del billete estampado con la efigie de George Washington -el primer presidente estadounidense- viene de largo. Los motivos hay que buscarlos en el nivel de deuda de la primera economía del mundo y el déficit por cuenta corriente, según José Carlos Díez, de Intermoney.

A ello hay que añadir los últimos acontecimientos desatados por la crisis financiera provocada por las hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos. El temor a que las turbulencias salten de los mercados a la economía real abre la puerta a que la Reserva Federal (Fed) baje los tipos de interés. Su presidente, Ben Bernanke, ha declarado en varias ocasiones en las últimas semanas que está dispuesto a hacer lo que haga falta para evitar el contagio.

Las consecuencias de la crisis subprime -el pasado viernes se supo que en agosto en Estados Unidos se destruyeron 4.000 empleos por primera vez en cuatro años- ha llevado a los mercados a descontar una bajada de tipos de interés -en el 5,25%- de la Fed en su reunión el próximo 18 de septiembre. Los analistas sólo discrepan sobre si será de medio punto o de un cuarto. La mayoría opta por la primera opción.

Esta decisión reduciría la rentabilidad del dólar. Ante esto los inversores han apostado por el euro. Además, el Banco Central Europeo (BCE) ha dejado claro que no contempla en su horizonte más próximo una bajada de tipos. "Los riesgos para la estabilidad de los precios continúan siendo al alza a medio plazo", declaró anteayer el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet. Pese a ello, sigue inyectando liquidez a los mercados. Ayer, subastó 75.000 millones de euros a tres meses.

Sobre la máxima autoridad monetaria europea, los analistas esperan por lo menos que deje los tipos de interés como están (4%). "Consideramos poco probable una subida, debe esperar a conocer el impacto que tiene la economía real", afirma Pablo Guijarro, de Analistas Financieros Internacionales. Iván San Félix, de Renta 4, va más allá: "En Europa es probable que haya una subida de un 0,25%".

En lo que hay mayores coincidencias es en que el dólar continuará su caída. "Lo normal es que el dólar continúe bajando. Es factible que a corto plazo el euro se cambie por encima de 1,4 dólares", afirma Díez.

Tampoco le parecería raro a Doroteo Martín, responsable de Mercados Monetarios del Banco Popular. Pero matiza: "No creo que esta evolución sea sostenible mucho tiempo. Puede ser que puntualmente el dólar caiga más, pero a medio plazo si situará en torno a 1,36", afirma.

La depreciación del billete verde tiene lecturas dispares. El turismo es un ejemplo de ello. Viajar al área dólar (EE UU, Caribe o Asia) resulta más barato. Pero se endurece la competencia para los destinos vacacionales españoles. "El turista que antes visitaba Canarias ahora elige el Caribe en muchas ocasiones", declaraban desde Sol Meliá a finales de agosto.

Uno de los puntos positivos de este nuevo máximo del euro llega de la mano del petróleo, que toma el dólar como divisa de referencia. De esta forma, con el alza del euro se atenúan los riesgos inflacionistas de un petróleo cerca de sus máximos históricos. Ayer, el barril de crudo Brent -el de referencia para Europa- se pagaba casi a 78 dólares por barril, cerca del techo alcanzado el verano del año pasado.

Del lado negativo, se agrava el déficit comercial, uno de los lastres tradicionales de la economía española. Exportar con un dólar tan débil se hace más difícil porque resulta más caro. Además, los productos procedentes de Estados Unidos son más competitivos. Éste es un aspecto preocupante para la economía española, según apunta José Carlos Díez: "[El precio del dólar] quita presiones inflacionistas, pero resta actividad económica, algo prioritario en estos momentos de cambio de ciclo".

Sobre algunos de estos aspectos podrá explicarse el gobernador del Banco de España el próximo martes antes la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso. Miguel Ángel Fernández Ordóñez informará sobre la situación del sistema financiero español tras la tormenta financiera. Ayer fue la ministra de Vivienda, Carme Chacón, la que esgrimió la baja morosidad de las hipotecas como prueba de que la subida de los tipos de interés no pone contra las cuerdas a las familias. En ese sentido, la fortaleza del euro también puede ayudar un poco, porque aleja la necesidad de más subidas de tipos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de septiembre de 2007