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Más de mil metros cuadrados del puerto de Sant Carles están contaminados por plomo

Las obras de ampliación destapan la presencia de arsénico y piritas

El terreno donde debería estarse trabajando para ampliar el puerto de Sant Carles de la Ràpita deberá ser descontaminado de forma drástica. Desde el pasado 1 de enero es firme la declaración de esta zona, de más de 1.000 metros cuadrados de extensión, como contaminada. Los primeros análisis han detectado la existencia de altas cantidades de plomo, arsénico y piritas. Tras esta primera percepción, se han encargado más análisis ante la sospecha de que pueda haber también mercurio en cantidades elevadas. El Gobierno catalán investiga el origen de los vertidos.

Hace unos meses empezaron las obras que deben transformar el puerto de Sant Carles de la Ràpita (Monsià), el más importante en el sur de Cataluña. La empresa que ha asumido la ampliación portuaria lo hace por concesión de Política Territorial, titular real de los puertos de este tipo. Pero una vez que empezó a verse lo que había en el fondo, las máquinas tuvieron que parar. Había lodos, como hubiera esperado cualquiera, pero en esos lodos aparecieron también elementos altamente contaminantes y peligrosos.

Los primeros análisis han establecido sin dejar lugar a dudas que allí había una gran cantidad de plomo, arsénico y piritas, y cabe que haya también altas dosis de mercurio, muy por encima de lo recomendable.

La empresa puso los hechos en conocimiento de Política Territorial, que, a su vez, lo comunicó al Departamento de Medio Ambiente para que tomara las medidas oportunas que permitieran descontaminar la zona y llevar los residuos a un vertedero controlado. Eso sí, la primera providencia era establecer con claridad que la zona estaba contaminada y acotar el espacio afectado. Tras las primeras investigaciones quedó claro que hay al menos unos 1.000 metros cuadrados afectados por la contaminación.

Durante la segunda quincena de junio, la Agencia de Residuos, dependiente de Medio Ambiente, cuyo titular es Francesc Baltasar, recibió un informe en el que se le señalaba la existencia de los materiales contaminantes y que se daban condiciones de riesgo a la vez que se sugería la necesidad de organizar un sistema de saneamiento. La agencia reclamó información adicional imprescindible (titularidad de la propiedad y quién asumiría los costes) y procedió, por el trámite de urgencia, a iniciar la declaración de "suelo contaminado". La declaración provisional se hizo el 1 de agosto, de modo que desde el 1 de setiembre la zona ha sido declarada oficialmente contaminada, ya que ha transcurrido el mes de plazo en el que se hubieran podido presentar alegaciones sin que haya llegado ninguna.

En estos momentos, el Departamento de Política Territorial debe efectuar un proyecto de descontaminación, pero para ello es imprescindible que se conozcan con exactitud los contaminantes que hay: la existencia o no de mercurio es, en este sentido, muy importante.

El Gobierno catalán ha dado prioridad al tratamiento y a la solución, de modo que se pueda proseguir en el menor tiempo posible con las obras de ampliación del puerto de Sant Carles. No obstante, la investigación deberá establecer la autoría de los vertidos.

Ayer, ni Política Territorial ni Medio Ambiente quisieron pronunciarse al respecto. No obstante, fuentes del Ejecutivo catalán señalaron que hace un tiempo había allí una planta de Ercros en la que se trataba uno de los materiales que se han encontrado: las piritas. Esto no permite establecer que Ercros sea la causante de la contaminación. Se trata, simplemente, de una hipótesis. Parte de los restos de esta fábrica han sido también encontrados en una zona marítima cercana.

El puerto de Sant Carles tiene hoy una triple función: es deportivo, pesquero y comercial. No obstante, el aspecto deportivo y el pesquero son los más relevantes. De hecho, en materia de pesca es uno de los más importantes del sur de Cataluña. Después de él y en dirección a Valencia sólo queda el puerto de Alcanar, de dimensiones mucho más reducidas, aunque también hay prevista una ampliación del mismo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de septiembre de 2007