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El debate sobre las infraestructuras

Las líneas de Cercanías afectadas por las obras volverán a pasar por Sants a partir del día 11

La puntualidad de los trenes alcanzó la semana pasada el 95%, frente al 73% de julio

Los sufridos usuarios del servicio de Cercanías de Renfe tienen un motivo para encarar el nuevo curso con mayores dosis de optimismo: a partir del 11 de septiembre quedará libre de obras el tramo ferroviario que une Sants y L'Hospitalet de Llobregat. Hasta cuatro líneas recuperarán sus horarios y frecuencias habituales y, además, se descongestionarán estaciones como la de Clot-Aragó, que estas últimas semanas se ha convertido en una fuente de retrasos y aglomeraciones. La puntualidad de los trenes se sitúa en el 95%, frente al 73% que se registró en julio.

Es una incógnita cómo absorberá la estación de Sants el tráfico de pasajeros del AVE

Víctor Morlán admite que en el futuro pueden producirse más incidencias

La semana que viene se acabarán los engorrosos trasbordos a los que se veían obligados los usuarios de las líneas 1, 3, 4 y 7 del servicio de Cercanías para llegar a su destino. Aprovechando el descenso de la actividad que se produce durante los meses de verano, Renfe intensificó las obras sobre parte de la red ferroviaria para prepararse para la llegada del AVE. Muchos trenes han visto alterado su recorrido y frecuencias. El tramo más perjudicado fue el que une la estación de Sants, que vio reducido en un 60% el tráfico normal de trenes.

Desde el 11 de septiembre, por ejemplo, la línea 1 recupera la normalidad y el viajero podrá realizar el trayecto desde Blanes a L'Hospitalet sin tener que bajar en Clot-Aragó y hacer trasbordo en el metro. Ésta ha sido una de las estaciones más congestionadas del estío por el enorme tráfico de trenes que ha tenido que soportar al convertirse en inicio y final de recorrido.

El secretario de Estado de Infraestructuras, Víctor Morlán, hizo este anuncio después de la reunión del Centro Coordinador de la Operación Ferroviaria (CECOF), en la que estuvieron presentes el secretario de Movilidad de la Generalitat, Manel Nadal, y el cuarto teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, Ramón García Bragado.

Otro motivo para el optimismo: según los datos que maneja Renfe, durante la última semana el servicio de Cercanías ha registrado un 95% de puntualidad, frente al 74% de julio. "Aspiramos a llegar al 100%, pero los ciudadanos deben saber que estamos en el buen camino", dijo Morlán. Sin embargo, el servicio se enfrenta esta semana a una prueba de fuego, con el inicio de la actividad en Barcelona después de las vacaciones. El número dos de Fomento acabó reconociendo que "con más de 1.000 convoyes diarios y 400.000 pasajeros, es muy difícil que no se produzcan incidencias".

Según Renfe, el 36,3% de las incidencias que se han producido en el servicio de Cercanías se han producido a consecuencia de factores externos -sabotajes, caídas de árboles-; el estado de las infraestructuras -vías, sistema de electrificación- es responsable de un 38% de las afectaciones, y un 24% es atribuible a los propios trenes. Morlán reiteró que la operadora sigue inmersa en labores de reparación y sustitución de la infraestructura deteriorada y que hay brigadas especializadas que trabajan en el turno de noche.

Con la vuelta a la normalidad del servicio de Cercanías la semana que viene, los responsables de Renfe, del Ayuntamiento y de la Generalitat miran ahora con preocupación la fecha del 21 de diciembre. Ese día debe llegar el AVE a Barcelona procedente de Madrid. La incógnita reside en saber si la estación de Sants podrá absorber el tráfico de pasajeros que genere el tren de alta velocidad. Está previsto que 50 convoyes pasen por la maltrecha estación diariamente.

Las obras de ampliación del vestíbulo de la estación todavía no están acabadas y tampoco hay fecha para su finalización. El tránsito de pasajeros del AVE que accederán a Sants se sumará a los habituales viajeros de los trenes de Cercanías, Media y Larga distancia. Morlán dijo que desde Fomento no han hecho todavía ninguna previsión del número de pasajeros que transitarán por Sants, y se limitó a criticar la "improvisación con la que el anterior Gobierno del PP tenía previsto afrontar la contingencia". La situación puede agravarse por el hecho de que el año que viene se acometerán nuevas obras para conectar Sants con la estación de la Sagrera.

Nadal reconoció que la "convivencia" de los ciudadanos con las obras puede generar molestias a los usuarios, y que el objetivo de las administraciones es minimizar el impacto de estas actuaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de septiembre de 2007