Crimen organizado en Italia

La policía italiana lanza una ofensiva contra los clanes de la 'Ndrangheta

Detenidos 32 miembros de la mafia calabresa tras el asesinato de seis personas en Alemania

La policía italiana detuvo ayer en Calabria (sur de Italia) a 32 supuestos miembros de la organización mafiosa 'Ndrangheta, en el marco de la investigación por la matanza de seis hombres, el pasado 15 de agosto, en una pizzería de la ciudad de Duisburgo (Alemania). Otros ocho hombres están siendo buscados. Los detenidos, entre los que no figuran los autores materiales del asesinato, pertenecen a los dos clanes que han venido ensangrentando la región con sus venganzas. Unos 350 carabineros y decenas de policías participan en la operación, ordenada por la justicia calabresa.

La operación está destinada a terminar con la guerra entre las dos familias calabresas

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San Luca, un pueblo montañoso de 4.500 habitantes en la región sureña de Calabria, se despertó ayer sitiado por la policía. Los helicópteros vigilaron desde el aire toda la operación, que fue llevada a cabo con un despliegue excepcional de fuerzas. En el curso de la ofensiva también fue descubierto un búnker subterráneo, cuyo acceso secreto se escondía detrás de un armario en la cocina de la familia Vottari. En ese lugar se habían escondido desde hacía días tres supuestos miembros del clan Vottari-Pelle-Romeo, al que pertenecían los asesinados en Alemania.

Entre los detenidos no figuran los autores del crimen, que dispararon a quemarropa contra seis personas a la salida del restaurante italiano Da Bruno, en la noche del cumpleaños de una de las víctimas. En cambio, sí se encuentran los hermanos de dos de los fallecidos: Achille Marmo, hermano del difunto Marco, y Giovanni Strangio, hermano de Sebastiano (dueño del restaurante en Alemania).

Se trata de una investigación que viene de más lejos, y es que los hechos de Duisburgo se inscriben en la guerra entre dos clanes mafiosos, los Vottari-Pelle-Romeo y los Nirta-Strangio, que durante 10 años se han enfrentado a golpe de vendettas (venganzas), el pilar que sostiene la lógica perversa de esta organización criminal.

La matanza de Duisburgo fue un episodio más de una lucha de poder que arrancó con una pelea de huevos en el carnaval calabrés de 1991. Sin embargo, dentro de la lógica mafiosa, los hechos de Duisburgo fueron anómalos, porque se cometieron en un país extranjero y porque hicieron mucho "ruido", algo que contraviene la ley del silencio de todas las organizaciones mafiosas, que suelen evitar la excesiva atención de los medios.

Los detenidos (entre los que hay nueve mujeres) están acusados de asociación mafiosa, homicidio, tráfico de armas y tráfico de drogas, entre otros delitos. A partir de estas capturas, la policía italiana espera encontrar a los responsables del llamado "asesinato de Navidad" de 2006, cuya víctima fue nada menos que Maria Strangio, la mujer de Giovanni Luca Nirta, jefe del clan Nirta-Strangio, también arrestado ayer por la policía.

"La operación", según informa una nota de prensa de la policía italiana, "marca el epílogo de complejas investigaciones sobre los clanes de la 'Ndrangheta de San Luca, protagonistas de la cruenta faida [guerra, en jerga mafiosa] que desde hace años ha ensangrentado Locride [la comarca a la que pertenece San Luca], un conflicto culminado el 15 de agosto con la matanza de Duisburgo, en la que fueron asesinados seis miembros del clan Vottari-Pelle-Romeo".

La policía italiana colabora con sus colegas alemanes para localizar a los sicarios. "Los hechos de Duisburgo constituyen", siempre según el comunicado de la policía italiana, "la respuesta del grupo Nirta-Strangio al homicidio de la mujer de su boss, Giovanni Luca Nirta, asesinada el día de Navidad del año pasado". Las investigaciones han permitido entender las dinámicas que han inspirado los enfrentamientos entre estos dos clanes feroces. "Los destinatarios de las órdenes de captura [40 en total] son exponentes ilustres de ambos grupos", asegura la policía.

El boss Giovanni Luca Nirta, de 38 años, detenido ayer, no se escondía. Después de los hechos en Alemania, concedió una entrevista al diario Il Corriere della Sera, en la que negaba estar involucrado en el crimen. "Sigo esperando justicia para quien mató a mi mujer (...). Aquella noche nos dispararon a mi hermano y a mí, mi mujer terminó en el medio y murió frente a los ojos de nuestros niños", dijo. Luego indicó una fecha: "Dicen que el próximo día de riesgo es el 2 de septiembre, día de las celebraciones en honor de la Madonna di Polsi. Tengo miedo a morir, pero espero que no pase nada". Quizá las detenciones de ayer se realizaron justo a tiempo para evitar otra matanza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 30 de agosto de 2007.

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