Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:PATRIMONIO

Más robos en la Biblioteca

Arrancadas varias hojas de cuatro libros de los siglos XVI y XVII custodiados en la Nacional

Una mano o varias manos por el momento desconocidas arrancaron sin piedad varias hojas de cuatro libros de los siglos XVI y XVII en fecha indeterminada. Este ataque contra la cultura y el patrimonio español se descubrió ayer en el marco de la investigación que lleva a cabo la Guardia Civil tras el robo de dos mapamundis denunciado el pasado viernes por la propia Biblioteca Nacional, situada en la Plaza de Colón de Madrid.

El Grupo de Patrimonio Histórico del instituto armado trabaja, junto a varios bibliotecarios, en la investigación "exhaustiva", según una portavoz de la Biblioteca Nacional, de centenares de obras allí guardadas. El pasado viernes se supo que la Biblioteca Nacional, donde se guardan 25 millones de obras, había sufrido un robo. Durante un control interno rutinario, varios bibliotecarios se dieron cuenta de que dos mapamundis grabados e ilustrados habían sido sustraídos del centro. Estas obras eran parte de dos ejemplares de la edición incunable de la obra de Ptolomeo Cosmografía. Los ejemplares datan de 1482 y estaban guardados en la sala Cervantes de la Biblioteca Nacional. El acceso a esa sala sólo se puede hacer tras varios controles de acceso. No fue obstáculo, sin embargo, para que los ladrones completaran su trabajo.

Fue a partir de este hecho, denunciado por la Biblioteca Nacional, que la Unidad de Patrimonio Histórico de la Guardia Civil se puso en marcha. Y cuatro días después, la búsqueda ha dado, desafortunadamente, sus frutos, como resultado de una "minuciosa y exhaustiva revisión". Según detalló la portavoz de la Biblioteca Nacional, los ejemplares de los siglos XVI y XVII de los cuales se han arrancado hojas son de gran valor, pero existen otras copias en la Biblioteca Nacional y en otras bibliotecas del país. Son obras que también, como en el caso de los mapamundis, se encontraban en la sala Cervantes.

En el caso de los mapamundis se conservaban 120 ejemplares en las bibliotecas más conocidas e importantes del mundo. La Guardia Civil se ha centrado, en un trabajo conjunto con los técnicos de la Biblioteca Nacional, en revisar todas las obras consultadas en la Sala Cervantes por los usuarios "en los últimos años". Para acceder a la Sala Cervantes es necesario hacerlo con el carné de investigador. ¿Quién ha podido destrozar así cuatro libros? ¿Quién ha podido robar un patrimonio de todos? La portavoz de la Biblioteca Nacional excusó ayer señalar a nadie. "No tenemos ni idea.

No sabemos nada", aseguró. Pero aparte de ello, decía: "La Guardia Civil nos ha dicho que seamos muy cautos, que no hablemos nada. Si lo hiciéramos, nos han dicho, podríamos entorpecer las investigaciones".

El robo de los mapamundis detectado el viernes fue el desencadenante para que Rosa Regàs, directora de la Biblioteca Nacional, presentara su "dimisión irrevocable" anteayer, tras percibir "una operación de acoso y derribo" en su contra. La presentó desanimada por la "valoración muy negativa" de su gestión realizada por el ministro de Cultura, César Antonio Molina, tras la explicación que ella le dio acerca de la desaparición de la Cosmografía. Lo que se desconocía era "desde cuándo no están". Luis Racionero, ex director de la Biblioteca, expresó anteayer su defensa de la ya ex directora de la institución. "Que haya un robo sólo es cuestión de suerte y no depende de la persona que está al frente de la dirección de esa institución", manifestó Racionero, quien nunca sufrió un hecho de las características del que ha tenido que vivir Regàs.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de agosto de 2007