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Crítica:

Un tifus de 1949

Cátedra rescata El libro de la fiebre, un desenvuelto manuscrito de género fantástico de la salmantina Carmen Martín Gaite, escrito estando enferma a finales de los cincuenta y del que sólo se conocían hasta el momento dos fragmentos.

Carmen Martín Gaite sólo publicó dos fragmentos de El libro de la fiebre, escrito en 1949 tras haber padecido un tifus. No le gustó a su futuro marido, Rafael Sánchez Ferlosio, pero la joven narradora era obstinada en sus cosas: vulnerable aunque también segura de sí. Por eso ha sido una excelente idea que Maria Vittoria Calvi -a quien debemos el reciente y suculento rescate de los Cuadernos de todo- haya transcrito y prologado con pericia este breve original. No creo yo que lo más importante sea mostrarnos la anticipación con que la escritora introdujo el elemento fantástico en su prosa, antes del juvenil tanteo de El balneario y, por supuesto, de la redacción de El cuarto de atrás. Aquella exploración en las "brechas en la costumbre" -a la que Martín Gaite concedía tanta importancia- fue siempre un suplemento de su realismo psicológico que, por supuesto, creció con el paso del tiempo y las nuevas lecturas.

EL LIBRO DE LA FIEBRE

Carmen Martín Gaite

Cátedra. Madrid, 2007

184 páginas. 7,50 euros

En su estudio preliminar,

Calvi sigue los argumentos de Martín Gaite pero también agota las fértiles correspondencias con el resto de su obra, que no siempre avalan aquella tesis. Puede que, al cabo, el mayor interés de El libro de la fiebre, ingenuo y atrevido, dimane de dos cosas que se reiteraron después. Una es la desenvoltura con que la autora se justifica y afirma como tal, a despecho de los críticos a los que les gusta Concha Espina, de los amigos que no la comprenden o de sus propias vacilaciones. La otra viene de la importancia que aquí adquiere la materialidad de un libro que parece construirse por sí mismo, autónomamente, como lo harán más tarde el manuscrito de El cuarto de atrás, la novela que escriben las dos amigas en Nubosidad variable o el ficticio relato 'La calle de olvido', al fondo de Irse de casa. Los fieles lectores de la inolvidable Carmen Martín Gaite y los exploradores de los recursos de la metaliteratura agradecerán el rescate de este texto de 1949, justo en la víspera de la publicación de unas esperadas obras completas que dirige José Teruel Benavente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de agosto de 2007

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