Reportaje:

Así funciona el 'metrobús'

El autobús con calzada exclusiva de Aguirre circula con éxito en otras ciudades del mundo

Todo está inventado. Un autobús, una carretera exclusiva para que circule sin molestias... y a volar. No existe un modelo único de metrobús, el nuevo modelo de transporte público que el Gobierno de Esperanza Aguirre quiere llevar a varios municipios de Madrid.

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UN EMBUDO EN LA CASTELLANA

Las cuatro líneas previstas discurrirán entre Algete y San Sebastián de los Reyes, de Torrejón de Ardoz al distrito de Barajas, de Alcorcón a Villaviciosa de Odón y entre Arroyomolinos y el centro comercial Xanadú. La intención del Gobierno regional es construir líneas periféricas, con 36 kilómetros de carriles nuevos. En otros lugares del mundo funcionan con éxito ideas similares pero más arriesgadas. A diferencia de lo que ocurrirá en Madrid, se adentran en los cascos urbanos donde son el transporte rey.

En España, la Comunidad Valenciana ha sido la pionera. El trolebús de Sagunto, inaugurado en 2003, circula por vía exclusiva e impulsado por electricidad. Castellón quiere copiar la fórmula. Los vehículos de Madrid funcionarán con gas. Otra diferencia es que los autobuses del modelo valenciano están guiados por un sistema láser que facilita el trabajo de los conductores.

En la presentación oficial del metrobús, el pasado jueves, Aguirre y el consejero de Transportes, Manuel Lamela, contaron que la inspiración les llegó de París. Pero la fórmula no es exactamente la misma. El modelo parisiense se parece más al tradicional carril-bus. La capital francesa cuenta con más de 300 kilómetros de carril reservado dentro de su término municipal. El triple si incluimos su periferia, donde viven cerca de 11 millones de personas. Es una calzada separada del resto de tráfico por un bordillo de 20 centímetros de alto y otros tantos de ancho. Los taxis pueden utilizarlo en la mayor parte de los tramos, igual que las bicicletas. Ni motos ni coches tienen permitido el paso, informa Octavi Martí. A años luz del modelo de Aguirre. Los carriles del metrobús madrileño serán totalmente nuevos, con cada kilómetro hecho a medida para las nuevas rutas y cerrados a cal y canto a otros vehículos. El material estrella será el polvo de neumático, útil para rebajar el ruido de la circulación. La presidenta quiere incluso evitar los cruces construyendo pasos subterráneos para que los nuevos vehículos circulen más rápido y sin obstáculos.

En América Latina, como Bogotá (Colombia), México DF (México) o Curitiba (Brasil), el modelo está en marcha desde hace años. Y con prioridad absoluta. Los autobuses circulan del centro a la periferia, invadiendo grandes avenidas como la de los Insurgentes, en Ciudad de México. Nada que ver con la tímida propuesta periférica de Madrid. Aquí nadie se plantea eliminar un carril del paseo de la Castellana para que se mueva con soltura uno de estos vehículos articulados en los que podrán desplazarse al mismo tiempo hasta 200 viajeros, según Transportes.

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En los momentos de mayor demanda, 8.000 personas a la hora cogen el metrobús mexicano. La Comunidad de Madrid no facilita las estimaciones de usuarios previstas para nuevas líneas. Sí adelantan que han previsto cubrir "áreas de media y baja densidad con elevado potencial de crecimiento".

Sobre la firma

Pilar Álvarez

Es jefa de Última Hora de EL PAÍS. Ha sido la primera corresponsal de género del periódico. Está especializada en temas sociales y ha desarrollado la mayor parte de su carrera en este diario. Antes trabajó en Efe, Cadena Ser, Onda Cero y el diario La Opinión. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Sevilla y Máster de periodismo de EL PAÍS.

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