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Tribuna:

Deuda y desarrollo

La política de cooperación internacional para el desarrollo es una de las dimensiones de la acción exterior del Gobierno central que más avances está viviendo en esta legislatura. Las cifras de la Ayuda Oficial al Desarrollo han pasado de representar el 0,23% de nuestro PIB en el año 2003 a alcanzar el 0,42% en 2007. Cuando este año termine, veremos como los presupuestos del año 2008 consagran la cifra equivalente al 0,5% de nuestra renta nacional destinada a una solidaridad internacional previsible, sustentada en su práctica totalidad en un modelo de ayuda no reembolsable y que destaca por la coherencia de políticas con quienes menos desarrollo disfrutan en el mundo.

Dentro de este marco, el viernes día 13 de julio se aprobó una medida de importantísimo alcance. El Consejo de Ministros dio luz verde al Plan de Condonación de Deuda Externa por el que se condona toda la deuda externa que, contraída con los países más empobrecidos del mundo -iniciativa HIPC-, había sido firmada con anterioridad a 31 de diciembre de 2003.

El Gobierno central condona 384,40 millones de euros a los once paises más sobreendeudados del mundo

Es la primera vez que el Estado español va más allá de sus obligaciones en sus compromisos con este grupo de países pobres

Gracias a esta decisión, el Gobierno central ha acordado una condonación de carácter adicional por un importe de 384,49 millones de euros de deuda con los once países más sobre endeudados del mundo; Ghana, Mauritania, Tanzania, Senegal, Nicaragua, Mozambique, Uganda, República Democrática del Congo, Costa de Marfil, Bolivia, Honduras y Nicaragua.

Con la aprobación de esta medida, España habrá condonado deuda a veintiséis países HIPC, por un importe total de 3.643 millones de euros. De esta manera, nuestro país pasa a ser el que más lejos lleva sus condonaciones a los países más sobre endeudados del mundo ya que es el primero del conjunto de la comunidad internacional en fijar el 31 de diciembre de 2003 como fecha límite con los países que conforman esta Iniciativa. Así, se alinea con las Instituciones Financieras Internacionales, que utilizan esa misma línea temporal, en contraposición con otros países del mundo que trabajan a partir de 20 de junio de 1999. Estas condonaciones adicionales aprobadas por el Consejo de Ministros encuentran su marco en la Ley de Gestión de Deuda Externa de 2006, en la que se preveía la renegociación y, en su caso, cancelación de la deuda de los países HIPC frente al Estado español contraída con anterioridad a 31 de diciembre de 2003. Dentro de las dos opciones que contemplaba la Ley, renegociar o cancelar, el Gobierno central ha optado por la condonación plena. Entiende que el sobreendeudamiento de estos países es un problema estructural que requiere de soluciones definitivas para que se puedan generar nuevas oportunidades de desarrollo y decide anular la deuda. Es el único que lo ha hecho en el mundo.

Además, mediante la aprobación de este Plan de condonación, el Gobierno adelanta en seis meses el mandato de las Cortes Generales de la Ley de Deuda que obligaba al ejecutivo a tomar decisiones en esta dirección.

El modelo de condonación por el que se ha optado es el siguiente: el 40 por 100 del total de la condonación se realizará a través de programas de conversión de deuda por desarrollo y el 60 por 100 restante consistirá en condonaciones directas. La conversión en este tipo de operaciones de deuda es un instrumento muy útil que permite ligar al máximo los capitales liberados en inversiones en desarrollo del propio país beneficiario. Además, los proyectos financiados con cargo a los programas de conversión serán proyectos de desarrollo seleccionados conforme a las prioridades de desarrollo de estos países.

Ésta no es la primera vez que el Estado español va más allá de sus obligaciones en sus compromisos con este grupo de países. El Consejo de Ministros de 8 de julio de 2005 aprobó una ampliación de los compromisos de condonación de la deuda de estos países con el Estado que ascendió a 366 millones de euros. Tras la puesta en marcha de la Iniciativa Multilateral de Alivio de la Deuda lanzada por un conjunto de Instituciones Multilaterales -Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y Banco Africano de Desarrollo- en julio de 2005, nuestro país se sumó a esta iniciativa con 801 millones de euros.

El presente Plan de condonación da continuidad a los esfuerzos que el Gobierno está realizando para contribuir a resolver los problemas de sobreendeudamiento de los países más empobrecidos y contribuir, también de esta manera, a su desarrollo. A lo largo de la actual legislatura se ha acordado un total de operaciones de deuda en forma de condonación de importes pendientes por desarrollo que asciende ya a un total de 1.017 millones de euros.

Tras estas condonaciones, la deuda restante de los países HIPC frente al Estado español será exclusivamente la contraída con posterioridad al 1 de enero de 2004 y que está formada por proyectos actualmente en ejecución por un total de 55 millones de euros. Una de las más bajas del mundo.

Contribuir al alivio de deuda es contribuir al desarrollo. En esto, creo que es justo decir que, desde hace tres años, estamos dando un ejemplo al resto de la comunidad internacional de esfuerzo y buenas prácticas en la lucha contra el hambre y la pobreza en el mundo.

Eduardo Madina es portavoz de Cooperación Internacional para el Desarrollo del Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de agosto de 2007