Comer a diario fruta, verduras y cereales reduce la tasa de mortalidad el 30%

El consumo elevado de frutas, verduras y cereales reduce la mortalidad de forma muy significativa. Ésta es la conclusión de un estudio presentado ayer por el Instituto Catalán de Oncología (ICO), basado en el seguimiento de los hábitos alimentarios de 41.360 españoles durante 10 años.

El documento afirma que la población que consume más fruta y verdura "llega a tener unos índices de mortalidad global hasta un 30% inferiores" que aquella que consume menos vegetales. La diferencia se debe a que el grupo con una dieta más sana resulta menos afectado por casos de cáncer, patologías cardiovasculares, complicaciones respiratorias y diabetes.

Los compuestos antioxidantes de la fruta y la verdura, sostiene el estudio, son los responsables de que la persona que los ingiere tenga menos riesgo de sufrir enfermedades. "El organismo está sometido a agentes oxidantes que promueven las mutaciones, el envejecimiento y la muerte celular. Los compuestos antioxidantes contrarrestan estos daños", explicó el responsable del Servicio de Epidemiología y Registro del Cáncer del ICO, Carlos A. González. Los responsables del estudio indicaron que lo ideal es tomar 500 gramos diarios de estos alimentos: el equivalente a tres piezas de fruta y dos platos de hortalizas. En este sentido, reivindicaron las excelencias de la dieta mediterránea, que consideran cada día más olvidada.

Antonio Agudo, director del estudio y miembro del Servicio Epidemiológico del ICO, alertó de que tomar los antioxidantes en pastillas no produce los mismos resultados. En estos casos hay riesgo de no asimilarlos bien o de ingerirlos en exceso, por lo que puede desencadenarse la reacción inversa y resultar perjudicial para la salud. En cambio, si están incluidos en la dieta, los excedentes son expulsados con normalidad, sin provocar efectos adversos.

El estudio asegura también que la fibra de los cereales ejerce un efecto protector frente al cáncer gástrico. Las personas que consumen al menos 30 gramos de fibra al día -contenida en el pan y los alimentos integrales, entre otros- tienen un 30% menos de probabilidades de desarrollar esta enfermedad que el resto.

En la investigación participaron 41.360 personas sanas de entre 30 y 69 años de Asturias, Guipúzcoa, Navarra, Granada y Murcia. Durante el periodo de seguimiento murieron 562 personas: 295 a causa del cáncer, 123 debido a enfermedades cardiovasculares, 66 por accidentes y otras causas externas, y 31 por problemas respiratorios o digestivos. Entre la población estudiada había tanto personas que consumían mucha fruta y verdura como otras que adoptaban una dieta menos rica en vegetales. Las diferencias entre ambos grupos permitieron establecer una relación directa entre el tipo de nutrición y la tasa de mortalidad.

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Las conclusiones de este documento rebaten otras investigaciones que consideraban que la nutrición tiene un impacto menor sobre la salud. Este estudio se enmarca dentro de un proyecto europeo que investiga la relación entre cáncer y nutrición.

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