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Reportaje:

La gran dama del automóvil

Magda Salarich deja Citroën tras una remodelación que reducía su peso en la cúpula

Lleva varios días como ama de casa y no acaba de creérselo. "Son muchas sensaciones raras", resume. Y es que han sido muchos años con jornadas laborales de 12 a 14 horas, tras las que podía despertarse a medianoche sin saber en cuál de los 28 países bajo su responsabilidad se encontraba. Magda Salarich era la segunda de a bordo en Citroën, la marca automovilística francesa a la que ha dedicado los 28 años de su carrera profesional y a la que ha contribuido a colocar en su posición actual: en los últimos tres lustros ha pasado del 4,6% al 5,9% de las ventas de automóviles de la Europa Occidental. Ahora se marcha a casa.

Salarich no sólo es la ejecutiva que más lejos ha llegado en una organización empresarial internacional; es también la figura más famosa de un sector como el automovilístico, en el que ha brillado por méritos propios. Su retirada aparca uno de los tándems más efectivos de la automoción: el que ha formado durante muchos años con Claude Satinet, máximo responsable de la marca hasta la llegada del nuevo presidente del grupo PSA, Cristian Streiff, con aires de renovación.

La labor que recaía en Magda Salarich se ha distribuido entre seis personas directivas

Del trabajo que desempeñaba Magda Salarich se encargan ahora seis personas, ya que además de ser la directora de Citroën España era la responsable comercial de toda Europa, con la única excepción de Francia. Su puesto en la nueva organización le venía pequeño y ha preferido salir por la puerta grande en uno de los mejores momentos de la historia de la marca.

Fue la única mujer de su promoción en los estudios de ingeniería en el ICAI, de donde pasó directamente al gabinete de prensa de Citroën en Vigo porque sabía francés. Duró poco tiempo en las labores de relaciones públicas, aunque ésa es una experiencia que recomienda a los ejecutivos de cualquier empresa. Cuando empezó a asumir responsabilidades directivas, Citroën vendía 30.000 coches en España con un 5% del mercado. Este año esperan vender más de 210.000 y acaparan ya el 11% de las ventas si se incluyen los vehículos comerciales, como el Berlingo, por el que muestra un cariño especial. La fábrica de Vigo da a Citroën una gran flexibilidad para adaptarse rápidamente a cualquier cambio en las tendencias del mercado, algo muy importante en este tipo de vehículos.

La agresividad comercial ha sido la clave en el aumento de las ventas. Salarich, con el respaldo de Claude Satinet, puso en práctica esa política apoyada en la publicidad de importantes descuentos que ha terminado siendo imitada por sus principales competidoras, algunas de las cuales se resistían al principio.

La modelo Claudia Schiffer o el ex seleccionador nacional de fútbol José Antonio Camacho figuran entre sus apoyos publicitarios para vender una gama de productos que ha renovado completamente en cuatro ocasiones y a los que considera la pieza fundamental de su estrategia.

En el ámbito deportivo han sido importantes también las apuestas con los corredores de rallies Carlos Sainz y Dani Sordo.

Los recursos humanos son otro de los pilares en los que se ha apoyado y en los que ha sabido crear una disciplina de diálogo y consenso que le aportaba mucha confianza en sus cuadros, ante los importantes niveles de autonomía que les concedía. Muchos de estos directivos españoles le han sido de gran ayuda en sus funciones por Europa.

Aunque no se ha cansado de repetir que la dirección de las empresas no tiene sexo, no ha podido evitar el ser utilizada en múltiples ocasiones como bandera de la capacidad femenina para ocupar altos cargos.

Mantiene un absoluto hermetismo sobre su futuro profesional, tras un verano en el que espera alcanzar "una forma física admirable", que quizá le haga falta en su nuevo destino empresarial.

Sus conocimientos y su experiencia no pasan inadvertidos a los responsables de importantes empresas, que ya la han colocado en su punto de mira, aunque tampoco sería de extrañar que hasta que se vea de nuevo en un puesto con grandes exigencias ejecutivas se aprovechen sus conocimientos en algún consejo de administración con claras deficiencias paritarias.

Hasta entonces se lleva las pilas cargadas por los aplausos y lágrimas de la despedida que le dedicaron los empleados a las puertas de la sede central de la marca en Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de julio de 2007