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Francia y Alemania mantienen el equilibrio en EADS pese a acabar con la bicefalia

Las empresas han de ser dirigidas como empresas, no como organismos internacionales", dijo ayer en Toulouse el presidente de la República Francesa, Nicolas Sarkozy. La frase debía servir para poner de relieve la voluntad de despolitización y racionalización en la gestión del holding EADS, del que forma parte importantísima Airbus. La paradoja es que se pronunciaba al tiempo que Sarkozy y la canciller alemana, Angela Merkel, presentaban casi como un pacto de Estado los nuevos nombramientos en la cúpula de la empresa. Para Merkel, "la solución adoptada es buena de cara al futuro. Es la que Daimler [mayor accionista privado, junto con el grupo Legardère, de EADS] deseaba".

España mantiene su puesto en el consejo y su voto gana peso al tomarse más decisiones por mayoría simple

El francés Gallois dirigirá EADS y el alemán Enders será el quinto consejero delegado de Airbus en dos años

Merkel y Sarkozy anuncian los nuevos nombramientos al tiempo que apelan al fin de la injerencia política en la empresa

Esa "solución" o ese pasar a ser una "empresa dirigida como empresa" supone que se acabaron las copresidencias y los mandos bicéfalos, aunque no desaparece el reparto de poder entre franceses y alemanes. Sobre el papel, el paso se ha dado debido a los problemas encontrados por el A-380, el superavión de Airbus, cuya construcción acumula un retraso de dos años debido -dicen- a las diferencias de criterio y la falta de comunicación entre Toulouse y Hamburgo.

Ahora, al frente de EADS, estará el francés Louis Gallois, que compartía hasta ahora esa responsabilidad con el alemán Thomas Enders. Enders dirigirá en solitario desde el próximo octubre las actividades de Airbus. En el consejo de administración también se acaba con la bicefalia y es el alemán Rüdiger Grube quien lo presidirá. "Arnaud Lagardère podrá hacerlo dentro de cuatro años, si lo desea", anticipó Sarkozy para que quedasen claras dos cosas: que en esa empresa, la presidencia será rotatoria con criterios de nacionalidad. Como en muchas organizaciones internacionales. Y que él no margina a Lagardère, sino que le emplaza en el tiempo. O que le priva de la copresidencia para forzarle al retiro o a comprometerse como un socio industrial auténtico.

Los relevos en Airbus

Enders será el quinto consejero delegado de Airbus en sólo dos años. El francés Noel Forgeard cesó en junio de 2005 y fue sustituido por el alemán Gustav Humbert. Tras la crisis del verano pasado, el grupo fichó a Christian Streiff para poner orden, pero tiró la toalla a los tres meses por las dificultades para gestionar Airbus como una empresa y ante la suculenta oferta de presidir PSA (Peugeot Citroën). Gallois decidió entonces compatibilizar su puesto de consejero delegado de EADS con el de primer ejecutivo de Airbus y ahora pasa el testigo al alemán Enders, que se mostró muy satisfecho.

"Por fin tenemos una estructura directiva clara. No hay un país ganador. Quien gana es EADS", dijo. Gallois estuvo más moderado en su análisis, sin duda porque esperaba otra cosa: "La decisión supone un paso adelante respecto a la situación actual". Gallois, que trabajó en el sector aeronáutico hace más de 20 años y luego gestionó con gran acierto económico y social la transformación de la SNCF (la Renfe francesa), volvió a EADS para sustituir al defenestrado Noel Forgeard, hombre de confianza de Jacques Chirac y responsable de la actual crisis de Airbus.

Gallois puso en marcha el plan Power8, que suprime 10.000 puestos de trabajo en EADS -el grupo emplea a 116.000 personas en el mundo- y la externalización de parte del trabajo de Airbus. Enders deberá ahora aplicar este plan. Entre los dos la relación es muy tensa y eso ha imposibilitado la solución a priori más razonable, es decir, la de mantener a Gallois al frente de Airbus, pues el francés no aceptaba que Enders fuese su superior.

Sarkozy deseaba la entrada de nuevos inversores en EADS y no lo ha logrado. Ni Lagardère ni Daimler-Chrysler desean prolongar su estancia en el capital de EADS. Eso hace que la presidencia de Grube sea casi anecdótica, condenada a la provisionalidad. De momento, franceses y alemanes ya se han comprometido a liberar dos plazas cada uno en el consejo de administración para "cuatro consejeros independientes". Franceses y alemanes tendrán dos representantes directos cada uno, además del consejero delegado y el presidente.

La SEPI española mantiene el undécimo puesto. Pero más importante es que con el nuevo esquema de gobierno corporativo -que aprobará la junta en el cuarto trimestre- muchas decisiones se aprobarán por mayoría simple, de modo que el voto español tendrá eventualmente mayor importancia. Los principales nombramientos y las grandes decisiones estratégicas o inversoras aún necesitarán el acuerdo franco-alemán.

Jean-François Knepper, el portavoz del sindicato mayoritario en la sede de Airbus en Toulouse, Force Ouvrière, cree que "para ese viaje no hacían falta alforjas" y lamenta que "Airbus, que representa el 80% del volumen de negocio de EADS, esté dirigido por un alemán". Esa cifra de negocios era de casi 40.000 millones de euros en 2006 y comprendía, además de los aviones comerciales, la fabricación de helicópteros, de un avión destinado al transporte militar, de misiles, de un avión de caza y una división dedicada al espacio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de julio de 2007