Zapatero aborta la subida de la luz que proponía el Ministerio de Industria

El presidente paraliza el aumento previsto para 22 millones de hogares como prometió a Rajoy

Para incredulidad del PP y en contra del criterio de su ministro de Industria, Zapatero cumplirá su promesa y la luz no subirá mañana, 1 de julio. El presidente del Gobierno ha abortado el aumento previsto del 1,8% que proponía Industria para las tarifas domésticas que pagan casi 22 millones de hogares siendo fiel a la palabra empeñada ante Rajoy en el Congreso de que la luz subirá este año en línea con la inflación. Como quiera que ya subió un 2,8% en enero, por encima del IPC previsto para todo 2007, Moncloa da a entender que no habrá más aumentos en este año.

Nunca desde la promesa de retirada de las tropas de Irak había sido José Luis Rodríguez Zapatero tan literalmente fiel a sus palabras. El pasado 20 de junio, el presidente del Gobierno respondía a la interpelación de Mariano Rajoy acerca de la nueva subida de la luz anunciada para julio. Zapatero, casi sin inmutarse, le respondió que la electricidad subiría en 2007 "en línea con la inflación".

La declaración causó perplejidad en el sector eléctrico e indignación en la oposición, a la que le faltó tiempo para acusar a Zapatero de ignorante, si no directamente de mentiroso. El razonamiento del PP parecía infalible: la luz subió en enero un 2,86%, superando ya a la inflación de todo el año (2,5% interanual en junio), por lo que si volvía a subir en julio un 1,81% tal y como proponía el Ministerio de Industria, el recibo eléctrico se incrementaría en 2007 un 4,7%. Y, o bien, el índice general de precios se disparaba de aquí a final de año o bien Zapatero mentía.

De la Vega, sin dudas

No ha pasado ninguna de las dos cosas. El Consejo de Ministros decidió ayer congelar la tarifa doméstica, la que pagan 21,7 millones de hogares. La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, no tenía dudas al explicar la medida: "Lo dijo el presidente el otro día y lo dejó muy claro: no habrá subida de la luz por encima de la inflación".

Aunque lo dejara claro Zapatero, no lo tenía tan claro el equipo de su ministro de Industria, Joan Clos, que el pasado 8 de junio remitió al organismo regulador la propuesta para que la tarifa doméstica (clientes que tienen contratados menos de 10 kilowatios de potencia) subiera un 1,81% a a partir del 1 de julio.

Ante tal disparidad de criterios, ayer hubo intento de cierre de filas por ambas partes. Moncloa, por boca de la vicepresidenta, indicó que Zapatero no había llamado personalmente a Clos para que rectificara porque la decisión se había tomado en la reunión de la Comisión Delegada de Asuntos Económicos del jueves, en la que estaba presente el ministro de Industria.

Por su parte Clos aseguró ayer en Sitges que "no ha habido discrepancias en el Gobierno porque la decisión se ha tomado de forma colegiada" y en consenso, informa Europa Press.

Y si al Gobierno se le puede acusar de haber cambiado de opinión, no menos contradictoria fue la reacción de la oposición. Desoyendo a su jefe Rajoy, que había desafiado en el Congreso a Zapatero a que parara la subida de julio, el responsable de Economía del PP, Miguel Arias Cañete, acusó al Gobierno de dejarse llevar por "fines electoralistas" para asegurar a continuación, al parecer sin tintes electoralistas, que si la luz no subía este verano era "gracias a la labor de oposición que ejerce el PP" que ha sacado de su error al Gobierno. Y para completar la guinda, exigió la dimisión de "forma inmediata" de Clos.

La insistencia de De la Vega en que se cumplirá la promesa de que la luz no suba por encima del IPC lleva a un asunto de más calado, ya que deja entrever que tampoco habrá aumentos en la revisión trimestral de tarifas de octubre.

Alza para las empresas

Pero si los hogares pueden estar tranquilos, no así las empresas. Las tarifas para las pequeñas empresas industriales y del sector servicios en baja tensión aumentan a partir de mañana un 4,32%, mientras que las conectadas en alta tensión subirán un 1,9%, el mismo aumento que sufrirán los grandes consumidores como Renfe o las empresas azulejeras.

El Gobierno aprobó ayer la implantación de los nuevos contadores electrónicos cuyo alquiler costará 0,78 euros, un 30% menos que los que utilizan ahora la tarifa nocturna (1,11 euros).

Con esta medida se trata de fomentar el ahorro. Los contadores electrónicos permiten discriminar el consumo en función de la hora en que se produce, desplazando el uso de la electricidad hacia las horas nocturnas en las que es más barata. Si los clientes con estos contadores gestionan sus consumos mediante la contratación de discriminación horaria (poniendo a funcionar electrodomésticos como la lavadora o el lavavajillas en los horarios más baratos) reducen su facturación entre el 2% el 8%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 29 de junio de 2007.

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