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Rusia demora el nombramiento de Blair como enviado a Oriente Próximo

El Cuarteto prevé designar hoy al primer ministro británico su representante en la región

Tony Blair está cerca de lograr un nuevo empleo. Dejará de ser primer ministro británico hoy, y será designado enviado a Oriente Próximo del Cuarteto, según un alto cargo estadounidense citado por la agencia Associated Press. Horas antes terminaba sin acuerdo en Jerusalén la reunión de los representantes de Estados Unidos, la Unión Europea, Rusia y la ONU. Las pegas planteadas por los rusos demoraron la designación de Blair para la misión. Cuenta con el apoyo estadounidense e israelí, pero los árabes le tienen mucha inquina por su papel estelar en las guerras de Irak y Líbano.

La designación de Blair como enviado del Cuarteto para Oriente Próximo y la definición de las tareas de este cargo fueron debatidas por representantes del Cuarteto en una reunión matutina en el consulado estadounidense de Jerusalén oeste. Las tres horas de discusión no culminaron con una fumata blanca que prácticamente se daba por hecha. Los reunidos se citaron para un nuevo encuentro, sin especificar el día y la hora. Por la tarde, un alto cargo de la Administración estadounidense aseguró que el asunto estaba ya cerrado y que el Cuarteto lo anunciará hoy solemne y simultáneamente en sus respectivas capitales. Sin embargo, la ausencia de un anuncio ayer indicaba la existencia de problemas. La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, se limitó a decir anoche que esperaba que "este puesto se cubra porque es muy importante", dando a entender que era una cuestión de horas.

En esta región cualquier iniciativa se puede desbaratar en un instante. La prensa israelí citaba reticencias de Rusia, el socio del Cuarteto que más objeciones puso al plan de marginar a los islamistas de Hamás tras su abultada victoria electoral en los comicios palestinos hace un año y medio. Además, la relación entre Blair y el presidente ruso, Vladímir Putin, es tirante.

La fuente estadounidense de Associated Press negó que los rusos pusieran objeciones: "Los rusos son los menos entusiastas respecto a la creación del cargo y los menos entusiastas respecto a Blair, pero no pusieron objeciones". La reunión de ayer fue la primera cita del Cuarteto desde que los milicianos de Hamás se hicieron con el control de la franja de Gaza hace dos semanas expulsando a las fuerzas de seguridad fieles a Al Fatah.

Blair dejó claro, desde Londres, que desea ese empleo: "Creo que cualquiera que se preocupa por la paz global y la estabilidad en el mundo sabe que una solución duradera del asunto israelo-palestino es esencial y, como he dicho a menudo, haría todo lo que pudiera para contribuir a lograr esa solución".

La clave será cuál es la misión. Al parecer, el futuro enviado para Oriente Próximo no mediará, al menos inicialmente, entre israelíes y palestinos, que es la esencia del problema. Washington confirmó que los cometidos incluyen ayudar al presidente palestino, Mahmud Abbas, a reforzar las instituciones y la seguridad, y a implantar reformas políticas y económicas.

Dos territorios

El problema es que ahora existe una Cisjordania con un Gobierno de tecnócratas, leal a Al Fatah de Abbas y respaldado por Occidente, y otro en una franja de Gaza marginada por esa parte del mundo y sus aliados árabes bajo el dominio absoluto del movimiento islamista Hamás.

Un año atrás la situación no era ni por asomo tan endiablada. Pero su predecesor como enviado del Cuarteto para Oriente Próximo, el judío australiano James Wolfensohn, tiró la toalla en abril de 2006 totalmente frustrado por los nulos avances de la Hoja de Ruta, que nunca ha pasado de la teoría. Wolfensohn no tenía el respaldo de Estados Unidos.

Blair cuenta con el beneplácito estadounidense e israelí. Pero es uno de los ogros en las calles del mundo árabe. No le perdonan su decidido apoyo a la invasión de Irak, su cercanía al presidente Bush y que no parara los pies a Israel el pasado verano durante la guerra de Líbano. Los palestinos tampoco han olvidado que la declaración Balfour de 1917, del secretario de Exteriores británico Arthur Balfour, fue fundamental para la formación del Estado judío en Palestina, en 1948.

Hamás tampoco quiere saber nada del primer ministro británico saliente. "Blair tiene sus huellas negras en la historia del pueblo palestino. Ha apoyado el terrorismo del ocupante sionista y las matanzas contra nuestro pueblo", declaró su portavoz, Fawzi Barhnum.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de junio de 2007