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Reportaje:

El "testamento" de Bolaño

Àlex Rigola dirige en el Teatre Lliure la adaptación de '2666', la novela póstuma del escritor chileno

Cinco obras en una. Cinco formatos escénicos, de la conferencia al teatro de objetos pasando por la instalación, con una envoltura global y una envergadura pareja a la monumentalidad de la obra original. Así es la versión teatral de 2666 (Anagrama, 2004), el "testamento" literario del escritor chileno Roberto Bolaño (1953-2003), que se estrena el próximo viernes en el Teatre Lliure de Barcelona. Àlex Rigola dirige este banquete escénico de cinco horas de duración, una de las grandes apuestas del festival Grec, que ha coproducido junto al Lliure y el teatro Cuyàs del Cabildo de Gran Canaria. "Es el proyecto más ambicioso al que me he enfrentado", afirma con rotundidad el director.

La obra, que dura cinco horas, mezcla temas como el amor, la violencia o la creación

Han sido necesarios 11 meses de trabajo para la adaptación teatral de 2666, firmada conjuntamente por Pablo Ley y Rigola. "Acostumbro a trabajar en solitario, pero esta empresa era tan grande que necesitaba una mirada externa", señala el director. Ambos se han concentrado en podar las historias literarias hasta conseguir llegar a la esencia de los relatos sin traicionar al autor, cuya viuda accedió ilusionada a la teatralización. "Fuimos a verla a su casa de Blanes y nos dijo que apoyaba todo lo que pudiera hacerse para dar difusión a su obra", recuerda Rigola. Ley, por su parte, define la novela como un "banquete literario", cuyo rico universo de "realidad y ficción, fantasía y mentira, conocimiento y ocultación", han intentado trasladar sobre el escenario.

Bolaño escribió su última obra desde la urgencia de quien sabe que el tiempo va en su contra, acechado por la enfermedad hepática que le llevó a la muerte a los 50 años. El resultado fueron 1.119 páginas que no pudo llegar a corregir. Hacerlo le habría supuesto "un trabajo como de minero del siglo XIX", según manifestó él mismo al diario chileno La Tercera poco antes de fallecer.

El montaje respeta la estructura original, que se articula fundamentalmente en torno a dos grandes temas: la relación de cuatro teóricos de la literatura fascinados por la figura de un misterioso autor y, sobre todo, el misterio de los asesinatos de mujeres en Santa Teresa, trasunto de Ciudad Juárez. Una arboleda de tramas y personajes, de cuestiones como la violencia, el amor, la muerte, la literatura y la creación que, en opinión de Rigola, convergen en una misma inquietud. "Bolaño intenta inducirnos una mirada sobre nosotros mismos, para que tomemos conciencia de nuestra impermeabilidad ante las crueldades de nuestra sociedad", resume el director.

Para llevar a escena la novela, Rigola ha confiado en su equipo habitual, con un elenco de 11 actores (Julio Manrique, Andreu Benito, Joan Carreras, Chantal Aimée, Alicia Pérez, Cristina Brondo, Manuel Carlos Lillo, Ferran Carvajal, Félix Pons, Alba Pujol, Víctor Pi) que se reparten los cerca de 40 personajes que aparecen en escena.

Pese a la inhabitual duración del espectáculo, lo han ensayado en tan sólo dos meses. Los actores destacan como algo positivo la tensión a la que les somete la pluralidad de roles. El director, que en algún momento estuvo a punto de tirar la toalla, abrumado por las dimensiones del proyecto, está encantado de haber llegado hasta el final. Pero se confiesa "extenuado". Y piensa actuar en consecuencia: "No volveré a dirigir otro espectáculo hasta dentro de un año y medio".

Durante su estreno en el Grec, 2666 se representará sólo durante cuatro días, hasta el 30 de junio. En noviembre regresará al Lliure para una temporada de tres semanas. Para entonces se habrá visto ya en distintos escenarios españoles, entre ellos Las Palmas, Granada y Madrid. El montaje ha despertado interés en Suramérica, aunque aún no se han concretado actuaciones. De algún modo, el espectáculo ya ha llegado a México de la mano de Rigola. El director viajó hasta Ciudad Juárez para vivir la realidad capturada por Bolaño en su libro y retratarla a su vez en formato fotográfico, en unas imágenes que se exponen como complemento al montaje de la obra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de junio de 2007