Navantia gana dos contratos para construir cinco buques de guerra para Australia por 1.300 millones

El astillero público Navantia ha ganado dos contratos para el diseño y construcción de cinco buques de guerra para la Armada australiana por un importe total de 1.300 millones de euros.

En concreto, Navantia ha resultado adjudicataria del programa AWD (Air Warfare Destroyer) para la construcción de tres fragatas, similares a las cuatro F-100 con que cuenta la Marina española, en el que competía con la empresa estadounidense Gibbs and Cox, que partía como favorita. Los buques se construirán en el astillero australiano Australian Submarine Corporation (ASC) y tendrán un coste de 3.600 millones de euros, de los que Navantia ingresará unos 400 en concepto de ingeniería.

Navantia ha resultado igualmente adjudicataria del programa LHD (Landing Helicopter Deck), para el suministro de dos buques anfibios similares al Buque de Proyección Estratégica (BPE) que se construye para la Armada española. En este caso, el astillero español, que se presentaba asociado con el australiano Tenix, tendrá unos ingresos de unos 900 millones de euros sobre los 1.600 del total del programa.

Construcción en Ferrol

Casi el 80% de los buques se construirá en las instalaciones de Fene en Ferrol (A Coruña), que recibirán una carga de trabajo de entre siete y ocho millones de horas. La oferta de Navantia competía en este caso con la del astillero francés Armaris.

Los LHD, dos buques de 27.000 toneladas diseñados para el transporte de tropas y como plataforma de aeronaves, se entregarán entre 2012 y 2014, mientras que las fragatas deben estar operativas entre 2013 y 2015.

La decisión, según fuentes gubernamentalales españolas, se adoptó en la última reunión del Consejo de Seguridad Nacional australiano y estaba previsto que se hiciera oficial de forma inminente. Fuentes de Navantia no quisieron hacer ningún comentario hasta recibir confirmación.

La operación fue apoyada mediante la escala en puertos australianos de la fragata Álvaro de Bazán (F-101), durante su vuelta al mundo la pasada primavera, y por la visita del jefe de la Armada, el almirante Sebastián Zaragoza, y del secretario de Estado de Comercio, Pedro Mejía. El ministro de Industria, Joan Clos, remitió una carta a su homólogo australiano.

Aunque la adjudicación de los buques anfibios tiene más importancia económica, la significación de las fragatas no es menor, pues la Armada australiana apostaba claramente por el destructor estadounidense Arleigh Burke y la firma española se ha acabado imponiendo tras desmostrar que es posible instalar el sistema de combate Aegis (de la estadounidense Lockheed Martin) en un buque de mucho menor tonelaje y, también, unos 600 millones más barato.

En el caso del LHD, el buque español era un 8% más caro, pero tenía un 30% más capacidad, por lo que se ha acabado imponiendo al Mistral francés.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 19 de junio de 2007.

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