Los dos principales investigadores del 'caso Malaya' piden el relevo

Los agentes aducen que la Dirección General de la Policía no les apoya

Dos de los inspectores del Cuerpo Nacional de Policía que han llevado las riendas del caso Malaya contra la corrupción municipal de Marbella (Málaga) han pedido la baja en el grupo de blanqueo de capitales en el que se encuentran asignados por la "falta de apoyo" y las trabas que, según ellos, vienen encontrando en los últimos meses. Fuentes policiales aseguran que es "muy difícil" que sus superiores acepten la renuncia.

Los dos agentes son piezas claves en las pesquisas tanto del caso Malaya como de la operación Ballena Blanca contra el blanqueo de capitales procedentes de actividades ilícitas. A pesar de su juventud, los dos rondan la treintena, tienen un alto grado de especialización y además, son los únicos policías que despachan de forma fluida con el instructor de las dos causas, el juez Miguel Ángel Torres.

"Es algo testimonial, se trata más bien de un puñetazo en la mesa, de un golpe en seco para quejarse de que algo no está yendo bien", añadieron fuentes cercanas a los agentes restándole importancia al gesto. Al parecer, desde hace varias semanas hay "cierto malestar" en el grupo de blanqueo malagueño debido a la reciente asignación de agentes de Madrid en la investigación que podrían estar coartando y condicionando su trabajo.

Fuentes policiales indicaron que, "por lógica", el escrito debió de entregarse en el despacho del comisario provincial, José Gutiérrez Valenzuela, extremo que no ha sido confirmado por el mando policial, y que en principio atribuyó estas peticiones a la "saturación por la carga de trabajo". A partir de este momento, y al tratarse de un cuerpo jerarquizado, el mando, que se prejubila estos días, deberá decidir si acepta la renuncia y les busca un nuevo destino, o los mantiene en el puesto.

Según sus compañeros, los agentes que han presentado el escrito son policías "de certificada profesionalidad" que siempre se han mantenido al margen de los medios de comunicación y cuyos nombres no han aparecido "por ningún sitio". Otras fuentes manifestaron que se trata de una "pataleta" y un "brindis al sol" de los agentes. Por otro lado, fuentes del Ministerio del Interior consultadas ayer, mantuvieron que estos escritos forman parte de una lucha de poder en la cúpula de la Comisaría Provincial de Málaga, relacionada con la inminente sucesión del comisario provincial.

Los dos policías que presentaron la renuncia se encontraban en el reducido grupo de agentes que charló con el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero en su reciente visita a la Comisaría Provincial, el día en que fue detenida la cantante Isabel Pantoja, en el marco del caso Malaya.

La detención de la tonadillera Isabel Pantoja horas después de la visita del jefe del Ejecutivo a las instalaciones policiales desató una polémica que obligó a la Policía a emitir una nota explicando que el encuentro se había producido por el interés del presidente en "reconocer la labor contra la corrupción, el blanqueo de capitales y el crimen organizado en general, muy especialmente en la operación Malaya".

La visita de Zapatero creó polémica en la comisaría provincial y el sindicato de comisarios llegó a emitir una nota de prensa porque los comisarios que componen la cúpula de mando no fueron informados ni invitados a pesar de ser la primera vez que el presidentes del Gobierno visitaba estas dependencias. "Supone un desaire y menoscabo gratuito a compañeros de la misma escala y categoría", recogía el escrito. "De todas formas tampoco ha extrañado mucho esta forma de actuar porque está en línea con la política de desvinculación de la vida social de la comisaría y sus mandos que se sigue por parte de la Jefatura Provincial", añadía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 30 de mayo de 2007.

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