Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Elecciones 27M | FALTAN 8 DÍAS

Fabra cobró 841.000 euros por asesorar a empresas siendo presidente de la Diputación

Carlos Fabra cobró entre 2000 y 2004 un total de 841.021 euros por asesorar a siete empresas mientras era presidente de la Diputación de Castellón, según se desprende de la documentación que obra en poder del Juzgado número 1 de Nules, en el que se investiga al líder del PP castellonense y jefe de la corporación provincial por supuestos delitos de tráfico de influencias y fraude fiscal. Esa cantidad, que supera con creces los ingresos recogidos en sus declaraciones individuales a Hacienda, fue recaudada a través de la empresa Carmacas, SL, de la que era administrador único hasta que en 2004 le sustituyó una de sus hijas, Claudia Fabra Fernández.

Fabra abonó retribuciones de hasta 32.000 euros a sus hijos a través de la sociedad de la que era administrador único

La asesoría del jefe de la corporación castellonense pagó 739.545 euros a Urbanizadora Somosaguas

El político del PP recibió a través de Carmacas 163.581 euros del empresario que lo denunció por cobrar comisiones

Según Vicente Vilar, el empresario que denunció haber pagado a Fabra comisiones millonarias por sus gestiones políticas para agilizar la aprobación de productos fitosanitarios que él fabricaba, una parte del dinero fue ingresado a través de Carmacas, la firma de asesoría de la que era titular el político castellonense. En la documentación de Hacienda, en efecto, figuran ingresos de Naranjax, SL por valor de 107.707 euros en dos pagos de 24.046 euros en 2000 y de 83.660 en 2001, así como 55.773 euros en 2000 procedentes de Comercial de Industrias Químicas Arcavi, SL. Ambas sociedades son propiedad de Vilar. Por otra parte, Artemis, 2000, SL, una empresa de la que eran accionistas al 50% las esposas de Fabra y Vilar, María Amparo Fernández y Montserrat Vives, respectivamente, pagó a la asesoría del dirigente del PP de Castellón 83.660 euros en 2003.

Además de esas dos firmas, en la contabilidad de Carmacas, cuya sede social estaba situada en el propio domicilio de Carlos Fabra en Castellón, hay ingresos de 209.152 euros entre 2000 y 2003 procedentes de Cottocer, SL, firma vinculada al empresario de la conocida industria cerámica Pamesa, Fernando Roig; de 316.183 euros entre los años 2000 y 2004 de la Unión de Mutuas, en la que Fabra era consejero; de 60.101 euros correspondientes a Libel XXI, SL, una empresa vinculada a María José Arquimbau y Francisco Molina, cuya firma Viveros Azahar Jardinería y Riegos, SA, es beneficiaria de concesiones de parques y jardines en la ciudad de Castellón, y de 8.441 euros en los años 2001 y 2003 procedentes del Despacho Tirado y Asociados, del vicepresidente de Bancaja Antonio Tirado.

La asesoría de Fabra, a la que Hacienda llegó a devolver 7.772 euros en el ejercicio de 2002 porque la declaración del impuesto de sociedades resultó negativa, dedicó la mayor parte de sus beneficios a una compra inmobiliaria en Madrid y al pago de diversos préstamos. Así, entre 2001 y 2003, Carmacas desembolsó un total de 739.545 euros a Urbanizadora Somosaguas (el pago de 2003 fue especialmente voluminoso: 530.543 euros en un solo ejercicio). Una hija de Fabra, Andrea, tiene residencia en Pozuelo de Alarcón, en la Comunidad de Madrid. Otra residencia de la familia Fabra en la capital madrileña, en la plaza de las Salesas, costó más de 900.000 euros en esos años. La sociedad Carmacas pagó 33.764 euros en 2000, 10.037 en 2001 y 9.200 en 2002 a Santander Consumer, así como 22.198 en cada uno de los años entre 2002 y 2004 a Bancaja. Ambas líneas de gasto corresponden a liquidaciones de préstamos bancarios.

La sociedad de Carlos Fabra, de otro lado, satisfizo retribuciones salariales a varios miembros de su familia. Borja Fabra Fernández cobró 2.604 euros en 2000, 21.636 en 2001, 28.608 en 2002, 32.424 en 2003 y 32.424 en 2004 de la empresa de su padre. Su hermano Carlos Fabra Fernández cobró 1.974 euros en 2001, 14.350 en 2002, 16.506 en 2003 y 6.091 en 2004. Ese último año, la propia esposa del dirigente castellonense del PP, María Amparo Fernández, recibió una retribución de 10.362 euros.

La descoordinación y la lentitud en las investigaciones del llamado caso Fabra, que ha cambiado siete veces de jueces y fiscales, quedan de nuevo patentes en la documentación remitida por los peritos judiciales. Entre los 2.549 folios que recogen la información de "trascendencia tributaria" no se ha incluido la referente a uno de los cuatro hijos de Fabra. Concretamente, falta la de Andrea, casada con el consejero de la Comunidad de Madrid Juan José Güemes. El olvido podría retrasar el informe pericial definitivo.

En cualquier caso, la documentación revela que los sueldos de la familia del líder del PP de Castellón no alcanzaban, ni de lejos, al del padre de familia y, sin embargo, soportaban créditos hipotecarios millonarios. Se dan casos, como el del ejercicio de 2001, en el que, con retribuciones de apenas 6.000 euros, hacían frente a créditos de más de 140.000. La información incluye el movimiento patrimonial de Amparo Fernández y la adquisición de una masía a la Fundación Blasco de Alagón, una entidad que rehabilita patrimonio bajo el protectorado de la Generalitat valenciana de cuyo órgano de gobierno forma parte la Diputación que preside Fabra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de mayo de 2007