Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Tribuna:Inversión | CONSULTORIO

Ahorro familiar

El Banco Central Europeo (BCE) ha dejado estable su tipo, en el 3,75%, en su reunión monetaria del pasado jueves, pero ya ha telegrafiado que subirá al 4% en junio, con lo cual habrá acumulado una subida de 2% desde diciembre de 2005: es decir, en un año y medio habrá duplicado el precio del dinero. Un movimiento de tal calibre no puede ser inocuo para las finanzas del que en los últimos años ha sido el sector financieramente más activo de la economía española, como es el de las familias.

Un primer efecto derivado de dicho encarecimiento del dinero ha sido la clara ralentización que se ha observado en el ritmo de endeudamiento de las familias. Aunque éste sigue creciendo, lo hace a ritmos mucho más reducidos (en torno al 17%) que como lo hacía al inicio del pasado año (por encima del 24%). Sin duda ha pesado en ello el incremento del coste de la financiación, especialmente en el caso de las hipotecas a tipo variable.

Los depósitos a plazo, con crecimientos superiores al 20%, han capturado casi la mitad del ahorro bruto de las familias

Pero donde se ha producido un vuelco más notable es en la partida del ahorro familiar, y sobre todo en la materialización del mismo. Los fondos de inversión han perdido protagonismo en dicha materialización, pues apenas han recibido entradas de nuevo ahorro. Por el contrario, los depósitos bancarios, y especialmente las imposiciones a plazo, han sido los grandes beneficiados del nuevo escenario de tipos, así como de la reforma fiscal, que ha equiparado fiscalmente a ambos instrumentos de ahorro.

Los depósitos a plazo, con crecimientos superiores al 20%, han capturado casi la mitad del ahorro bruto de las familias, que para 2006 ha representado algo más del 11% de la renta bruta disponible (RBD). Otra cuestión diferente sería si hablamos de ahorro neto, el que resta después de destinar la parte correspondiente al servicio de la deuda, y que habría sido negativo en el conjunto de 2006, haciendo bueno el dicho de que la compra de vivienda mediante hipoteca constituye una forma de autoimponerse un ahorro mensual.

Ángel Berges y Miguel A. Cabello son profesores de la Escuela de Finanzas Aplicadas (Grupo Analistas).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de mayo de 2007