Galicia protegerá 21 nuevos enclaves de viviendas, parques eólicos y minicentrales

Dos complejos de molinos en ejecución esquivan las restricciones en la Serra do Suído

Galicia afrontará este año su segunda oportunidad para intentar salvar su riqueza natural de las garras del cemento, las máquinas y los vertidos. La Consellería de Medio Ambiente pretende que 21 nuevos enclaves reciban la protección de la Red Natura, un catálogo de parajes de la Unión Europea al que ya pertenecen desde hace unos años otras 59 zonas del país. El teórico blindaje que supone formar parte de esta lista europea no ha sido respetado hasta ahora en Galicia y en estas áreas se han levantado desde parques eólicos hasta piscifactorías. El bipartito promete que este desastre no se repetirá.

Galicia dejará de ser este año la comunidad autónoma con menos naturaleza protegida. La Consellería de Medio Ambiente elevará del 12% al 20% el porcentaje de territorio preservado dentro de la Red Natura, una cifra que está por encima de la media de las regiones europeas (15%). La ampliación de espacios preservados supondrá blindar 231.665 hectáreas más a todo tipo de acciones que puedan alterar estos ecosistemas, incluidos parques eólicos, aprovechamientos hidráulicos, piscifactorías, canteras o, por supuesto, viviendas.

El bipartito promete hacer cumplir estas restricciones, algo que no ha ocurrido hasta ahora. De esta manera, se blindará por ejemplo el único río gallego que no tiene ningún aprovechamiento hidráulico a lo largo de su recorrido: el Sor. Este cauce es el que forma la espectacular río de O Barqueiro y desde este mismo año formará parte de la Red Natura al ser declarado Lugar de Interés Comunitario (LIC).

Esta consideración de LIC la recibirán asimismo las Brañas do Xallas, ubicadas entre los municipios de Santa Comba y Mazaricos (A Coruña); la Lagoa de Alcaián o también conocida como Braña Rubia (Coristanco-A Coruña); el río Neira, afluente del Miño (Lugo); la Serra do Barbanza (A Coruña); la Serra da Grova (Pontevedra); y la Serra do Suído (Pontevedra).

La mayor de estas zonas de alto valor ecológico que hasta ahora estaban desprotegidas es la Serra do Suído, de la que se preservarán 10.746 hectáreas. La integración de este enclave en la

Red Natura no evitará, sin embargo, que se levanten en el paraje medio centenar de aerogeneradores, ya que fueron aprobados por la Xunta. Así, la empresa Eurovento construye en esta área los parques eólicos de Fonteavia (con casi 50 megavatios de potencia entre las dos fases) y Bidueiros (con casi 40).

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Otros tres parques previstos en la sierra fueron rechazados por el bipartito en la última adjudicación por ocupar terrenos que se pretendía proteger. El Gobierno gallego se ha comprometido a no permitir ningún nuevo parque eólico o piscifactoría en la Red Natura, aunque sí autorizará ampliar cuatro granjas marinas ya existentes en estos terrenos.

La Serra do Suído estuvo a punto de salvarse en 2001 de estas actuaciones. Según la Federación Ecoloxista Galega, todos los informes técnicos de la Xunta eran favorables a su inclusión en la Red Natura, pero quedó fuera "para favorecer a posteriori la tramitación de permisos de grandes superficies de canteras de granito y macroparques eólicos".

En este lugar ubicado entre las provincias de Pontevedra y Ourense varias empresas tienen permisos de investigación para abrir canteras de granito y proyectos de aprovechamientos hidroeléctricos en el río Parada do Val do Home. Las restricciones de la Red Natura deberían suponer la paralización de estas actuaciones, que alteran los ecosistemas que se pretenden proteger.

Una historia repetida

La historia de la desprotección de la Serra do Suído es la de muchos parajes gallegos de alto valor ecológico. Los colectivos ecologistas y el actual conselleiro de Medio Ambiente, Manuel Vázquez, han criticado repetidas veces la restringida lista de enclaves merecedores de blindaje que la anterior Xunta envió a Bruselas.

A las áreas valiosas que lograron entrar en el catálogo tampoco les valió de mucho. El coordinador general de la Federación Ecoloxista Galega, Celestino Quintela, denuncia la "degradación" que han sufrido parajes como la Serra do Careón (en la frontera de A Coruña y Lugo) o las Gándaras de Budiño (Porriño), la mayor extensión de lagunas de Galicia, amenazadas por los vertidos del parque industrial ubicado junto a ellas.

La ampliación de la Red Natura no se limitará a los LIC. También se crearán en Ourense dos zonas especiales de protección de aves (ZEPA) aún sin concretar, que se unirán a las 14 ya existentes. Cuatro nuevos parajes serán declarados parque natural (Os Ancares, O Courel, Macizo Central y Pena Trevinca) y se ampliará el de Baixa Limia-Xurés.

Vegetación arrasada

La Serra do Careón, ubicada en la frontera entre Lugo y A Coruña, cuenta con especies vegetales únicas en el mundo. La anterior Xunta la incluyó en la Red Natura pero esta medida no la ha salvado de la destrucción. La Federación Ecoloxista Galega asegura que las áreas "más interesantes" de su ecosistema han sido arrasadas con una excavadora para transformarlas en prados y eucaliptales.

Como el resto de los Lugares de Interés Comunitario que existen en Galicia carece del obligado plan de ordenación de recursos naturales. Los ecologistas instan al Gobierno gallego a que elabore esta figura normativa para regular la protección de todas estas zonas, como establece la legislación de la UE.

Los colectivos naturalistas piden también a los ayuntamientos "sensibilidad" para que no permitan "actuaciones agresivas" en las áreas limítrofes con los enclaves de la Red Natura. Constantino Quintela, de la Federación Ecoloxista, denuncia la "urbanización masiva" en el entorno del complejo dunar de Corrubedo y los vertidos que sufren las Gándaras de Budiño procedentes del polígono industrial de Porriño. Los ecologistas gallegos exigen que la protección sea por fin "efectiva".

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