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El deshielo del Ártico supera las predicciones

El deshielo del Ártico avanza a un ritmo que deja atrás las predicciones más pesimistas elaboradas por los ordenadores más potentes o los científicos más informados. Así lo demuestran las últimas imágenes captadas por satélite para el Centro Nacional estadounidense de datos sobre Hielo y Nieve (NSIDC en inglés), y lo afirman los autores de un análisis de estas fotografías que publicó ayer la edición digital de Geophysical Research Letters (GRL).

El estudio muestra que ni siquiera las recientes predicciones del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) han acertado, y que la retirada de la capa de agua helada del Ártico hacia el norte es más rápida y más extensa que lo predicho. Los cálculos que se manejaban apuntaban que en septiembre, el mes en el que la capa de hielo del Ártico llega a su mínimo, se iba a reducir un 2,5% entre 1953 y 2006. Los modelos más pesimistas llegaban hasta el 5,4%. Pero estas cifras se han visto superadas por la realidad. Los últimos datos reunidos por satélites, aviones y embarcaciones indican que la retirada de la capa helada fue un 7,8% superior a la de 1963.

"Esta disparidad en los datos indica que la extensión del deshielo en verano se ha adelantado el equivalente a 30 años", ha dicho el científico del centro sobre la nieve y el hielo, Ted Scambos.

El resultado práctico será que el Ártico se podrá circunnavegar en verano, pasando al norte de las costas de Canadá y Rusia, alrededor de 2050, y no habrá que esperar hasta 2100 como habían predicho los expertos del IPCC.

La causa del error en los cálculos está en una mala interpretación de la influencia de los gases de efecto invernadero en el calentamiento del Ártico. Los expertos calculaban que aproximadamente la mitad de la subida de temperaturas se debería a las emisiones, y la otra mitad a causas naturales, pero esta proporción se ha alterado y la influencia humana es mayor, dicen los autores del estudio.

El Ártico es especialmente sensible a estos cambios. Al desaparecer el hielo, éste no refleja el calor, con lo que el agua sube de temperatura, lo que, a su vez, acelera el deshielo. Esto produce un círculo vicioso que explica el fallo de los modelos, y que entre 1979 y 2006 se haya acelerado un 9,1% el deshielo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de mayo de 2007