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El presidente de los obispos italianos recibe amenazas por sus críticas a los homosexuales

Esta vez la amenaza ha sido en forma de bala en un buzón. El presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, el arzobispo Angelo Bagnasco, ha vuelto a recibir peligrosas advertencias que la policía considera relacionadas con sus duras declaraciones contra los homosexuales.

Fuentes de la investigación señalaron ayer que el arzobispo recibió el pasado viernes por la mañana un sobre en su buzón que contenía un proyectil. El sobre también contenía una fotografía del religioso con una esvástica dibujada sobre su imagen.

Desde principios de abril, Bagnasco cuenta con protección policial. La decisión se tomó después de que unos desconocidos pintaran un enorme graffiti en la catedral de San Lorenzo, en Génova -de la que Bagnasco es arzobispo- con un mensaje que venía a decir algo así como "que la maldición caiga sobre ti", en una traducción quizá demasiado amable.

Eso ocurrió poco después de que el religioso criticase en un discurso el matrimonio homosexual, que no es legal en Italia. "Por qué no admitir entonces el incesto", se había preguntado Bagnasco ante su audiencia, manifestando así su oposición al matrimonio homosexual.

"¿Por qué no admitir otras formas legales y reconocidas de cohabitación que sustituyen a la familia? ¿Por qué no admitir entonces el partido pedófilo en Holanda?", dijo refiriéndose al NVD (Partido del Amor del Prójimo, Libertad y Diversidad) que propone en Holanda legalizar la pornografía infantil.

El religioso aseguró poco después que sus palabras habían sido sacadas de contexto por la prensa y sus seguidores insistieron en que no había comparado la pedofilia con la homosexualidad.

El papa Benedicto XVI llevó a Bagnasco hasta la cabeza de los obispos italianos en marzo, poco después de que el Gobierno italiano reconociese ciertos derechos para las parejas que no están casadas, incluyendo a las de homosexuales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 30 de abril de 2007