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Reportaje:

Kaiku hace las Américas

El grupo vasco potencia su apuesta por los mercados exteriores

Kaiku es la única firma láctea española que mantiene una fuerte apuesta industrial en el exterior. Desde 2000 ha desarrollado una estrategia de inversión en Argentina y Chile, que se han completado con la construcción de una nueva planta en México

Objetivo del grupo es lograr este año una facturación en esos países de 80 millones de euros.

El grupo pretende pasar este año de 40 a más de 80 millones de euros de ventas en el exterior sobre una facturación total de 200 millones
Kaiku tiene plantas de producción de queso y derivados lácteos en México, Argentina y Chile, y delegación comercial en diez países

Iparlat, firma matriz de la que pende la filial Kaiku Corporación Alimentaria para el proceso de comercialización, fue en los años noventa una de las patas para la construcción de un gran grupo lácteo español. Fracasado ese proyecto, desarrolló en los últimos años una estrategia solitariamente en el mercado interior y en el exterior, para lo que ha contado con el apoyo de una entidad pública vasca como accionista.

En el mercado español, la política de crecimiento se ha basado en estrategias, tanto en la producción como en la comercialización. En la parte de la producción destaca su entrada en Llet de Catalunya, así como en cooperativas de pequeña dimensión como Sam, Valles Unidos del Asón o la cooperativa Virgen de Valvaluz en Cantabria, a las que se suman sociedades como Lácteos de Navarra y Artesanos de Karrantza. Desde la perspectiva comercial sobresale el acuerdo con la cooperativa Valle de los Pedroches.

La estrategia internacional de Kaiku arranca al inicio de esta década y se potencia en 2005 con la venta por parte de Iparlat de sus participaciones en el exterior, donde, al margen de una pequeña participación en la quesera francesa Onetik, destaca su apuesta por América desde Estados Unidos al Cono Sur.

El grupo español cuenta con delegaciones comerciales en media docena de países desde Estados Unidos a Brasil, pasando por Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela, Cuba o Haití. Sin embargo, su presencia industrial se concentra solamente en tres países, donde mantiene una política de expansión: México, Argentina y Chile.

En México tiene una planta de envasado desde 2004, que sirve igualmente como plataforma logística hacia Estados Unidos. En las últimas semanas procedió a la inauguración, en la ciudad de Querétaro, de una nueva planta para la elaboración de productos funcionales, con una capacidad de recogida diaria de 15.000 litros.

En Argentina, hace menos de un año adquirió, junto con su socio Aldanondo, la compañía Ruiz & Tremblay en la provincia de Santa Fe, fundamentalmente para la producción de queso a gran escala con destino en una gran parte para grupos multinacionales de la distribución. En las mismas instalaciones también se contempla la producción de yogures y derivados.

Finalmente, el grupo cuenta con una presencia en aumento en Chile, donde en 2001 constituyó con la cooperativa Surlat la empresa Surlat Industrial. El segundo paso en el proceso de crecimiento en ese país fue la constitución entre Surlat Lácteos y el socio Aldanondo de Quesos Chilesur, con un capital de 1,4 millones de euros como base, para el desarrollo de una división quesera del grupo en ese continente.

En el centro de la imagen Eduardo Urrutia, consejero delegado del grupo Kaiku.
En el centro de la imagen Eduardo Urrutia, consejero delegado del grupo Kaiku.

Escasa presencia exterior

La industria de la leche ha sido reacia a salir al exterior. La presencia fuera de España se limita a dos grupos y otros dos intentos frustrados.

Además de Kaiku, destaca Industrias Lácteas Asturianas, Ilas, más conocida como Reny Picot, propiedad de Francisco Rodríguez. La empresa asturiana mantiene una larga presencia en México, fundamentalmente en la producción de queso para ese mercado así como para su acceso a Estados Unidos. Se trata de un grupo pionero en la búsqueda de nuevas oportunidades de negocio, política que le llevó igualmente a intentar su entrada en el mercado chino y finalmente en Polonia como un paso con posibilidades de aumentar su peso en el mercado comunitario.

Desde la perspectiva industrial, destacaría solamente la presencia de grupos como García Baquero en Portugal y de Pascual en Francia, donde no pasa de una planta para la recogida de leche en Montauban.

En el pasado, cabe señalar solamente el intento de Ebro Puleva, a través de Puleva Biotech, de aportar tecnología a socios suramericanos y, finalmente, el intento frustrado de Central Lechera Asturiana para operar en el mercado cubano junto con una sociedad nacional. Tras iniciar su actividad, optó por la retirada.

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