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APUNTES

Películas para todos los públicos

El aula de cine de la Universitat de València abre la filmografía universal a gente de la calle

La reciente presentación en sociedad de la llamada Aula de Cinema de la Universitat de València ha hecho oficial el interés académico valenciano en todo aquello relacionado con el más decisivo arte visual contemporáneo. Sin embargo, esta relación, aunque errática y poco densa, no es nueva. De hecho, ya hubo una antigua etapa inicial (aunque hoy difusa) de la llamada Aula de Cinema, pero sus funciones, prácticamente, acabaron diluidas en las que hoy lleva a cabo la filmoteca de Valencia.

"El material de la universidad para que los alumnos hagan cine está muy limitado"

"Debatir después de ver una película era común en otras épocas, pero hoy es novedoso"

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El invento hibernó, y, a través de alumnos de Comunicación Audiovisual se forjó en años pasados el llamado Cinefòrum L'Atalante, que, contra viento y marea, ha proyectado regularmente ciclos cinematográficos de alta diversidad -desde la obra loca de Ed Wood, rey primigenio de la serie B, a exquisiteces europeístas- en el colegio mayor Lluís Vives. Las proyecciones, como en tiempos universitarios pretéritos, idealizados y revolucionarios, han estado viniendo acompañadas de una presentación y de un coloquio posterior para contextualizar y comprender las películas, y para valorar las posibilidades de los distintos géneros cinematográficos. "Pensamos que el cine merece más atención y comprobar que su estudio no ocupa un lugar preferente ni siquiera en carreras como Comunicación Audiovisual no puede más que decepcionarnos", explica en un dossier de prensa Pablo Hernández Miñano, vicepresidente actual del Aula de Cinema. Y añade: "Personalmente, he aprendido más sobre cine organizando las actividades del Cinefòrum que a través de mis estudios en la Universidad". En realidad, es queja común que estudios como los de Comunicación Audiovisual no atiendan más directamente la práctica cinematográfica.

El caso es que L'Atalante, para Hernández Miñano, ha llegado a ser "un lugar de intercambio, estudio, reflexión, aprendizaje y visionado crítico". Y, aprovechando ese trabajo, el Vicerrectorado de Cultura ha querido relanzar el Aula de Cinema a través del grupo humano -bastante heterodoxo- que ha impulsado este Cinefòrum. Tanto es así, que éste es por ahora el único departamento de su especie -hay aulas de música, teatro y poesía- que está gestionado directamente por un equipo estudiantil (hay diez personas al frente). "La Universidad y nosotros tenemos la misma voluntad", explica Álvaro Yebra, miembro del equipo y estudiante del doctorado en comunicación, "queríamos incentivar la presencia cinematográfica en el ámbito universitario, pero alcanzando también a la sociedad ciudadana".

Así, parte de las actividades de esta nueva aula van a estar íntimamente relacionadas con exposiciones y ciclos de conferencias planeados por otros ámbitos universitarios, dispuestos desde su concepción para trascender lo académico. Para el mes de mayo, con el motivo de unas jornadas de cultura japonesa que organiza el Club Esportiu de Kendo de la Universitat, se organizarán una serie de proyecciones y conferencias sobre la mujer en el cine japonés. "Se trata de intentar aportar una mirada nueva que pueda ayudar al público a tener una visión más completa del tema en cuestión", apunta Paula de Felipe, que llegó al primer contacto académico con el cine a través de Historia del Arte. También, en colaboración con la organización de las IV jornadas de Literatura Comparada que se celebran dentro de poco en la facultad de Filología, está previsto un ciclo sobre la memoria en los lugares y su representación en la gran pantalla. En este tipo de colaboraciones, las películas se exhiben en la misma Nau, o en salones específicos de la facultad pertinente.

Sin embargo, permanecerán como elemento vertebral del Aula las proyecciones de cadencia prácticamente semanal en el colegio mayor Lluís Vives que, durante largo tiempo, han dado forma al Cinefòrum L'Atalante. "Constituyen la mayor parte de esta línea ciclos mensuales en torno a un cineasta, un género, una temática, o un país", explica Melania, estudiante de Filología y la responsable de prensa del grupo. "En su conjunto, pretenden estimular y dar muestra de la diversidad de la historia del cine". El espectro que cumplen estas proyecciones es muy amplio, si bien se trata, según Yebra, y pese a que ni él ni sus compañeros muestran prejuicios frente al cine comercial, "de películas que no te resultará fácil ver en un multicine convencional". Pueden ir acompañadas de música -si el pase es de cine mudo-, y de debates sobre la candencia del tema argumental de la misma.

Ciclos sobre cine mudo español, sobre el teatro en la pantalla o sobre la situación en Europa del Este han precedido a las jornadas dedicadas al surrealismo fílmico que tendrán lugar los próximos 26 y 27 de abril -con la proyección continuada de muestras de esta corriente, y con la presencia de varios especialistas en la materia- y al sugestivo ciclo en mayo sobre cine clásico de juicios. "Tenemos un círculo de fieles que viene a nuestras actividades con independencia de la variable del ciclo", explica Violeta, estudiante de Periodismo, y otra de las integrantes del equipo al mando del Aula. Según comentan, una sesión con un buen número de público alcanza las 60 personas, muchas no universitarias, y algunas superando con creces la edad de serlo, y un pase de éxito se eleva hasta las 100. "Se trata de una manera de ver cine mucho más completa, social enriquecedora que la convencional", explica Borja, también en el equipo, vinculado a Económicas, y que llegó a L'Atalante por "cinéfago". "Bajarse películas de Internet no tiene nada que ver con el placer de profundizar en una película debatiendo con otros", explica. "Sé que esto era común en otras épocas, pero hoy es novedoso".

Este equipo se encarga hasta del propio diseño de carteles de sus actividades, algo que realizan "sin pensar en sacar dinero de esto", según reconocen a coro. De hecho, aún no tienen un espacio para reunirse como Aula. "Pero, al constituirnos como tal, hemos pasado de no tener nada de nada a contar con 2.000 euros este semestre, y prevemos 24.000 euros para el año que viene", explica Melania, la encargada de prensa. El tener este presupuesto les permitiría realmente invitar a actores y directores conocidos a sus actividades -incluso ya tienen algunos en mente- y les daría pie a fomentar, de algún modo, la producción cinematográfica de aquellos que quieren abrirse camino.

"Deseamos ayudar económicamente y con medios a que se hagan, se paguen y se exhiban cortometrajes", apunta Paula de Felipe, "y hacer que se puedan ver durante la Setmana de Benvinguda". También quieren participar en una gestión más dinámica de las cámaras del Taller de Audiovisuales de la Universidad de Valencia. "Hay que facilitar la utilización de estos elementos técnicos para que es estudiante que quiera hacer cine disponga de algunas posibilidades reales de intentarlo", concluye Álvaro Yebra, "hoy el uso que hace de estas cámaras el alumno está demasiado limitado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de abril de 2007