Reportaje:

De fiesta y en metro

25.000 personas inauguran el servicio nocturno del suburbano de Barcelona

En precampaña electoral y sólo los sábados por la noche y vísperas de festivo, pero Barcelona ha hecho realidad lo que ciudadanos de Madrid, Valencia o Bilbao también reclaman desde hace años: servicio de metro nocturno. La noche del sábado supuso el pistoletazo de salida a una iniciativa largamente prometida. Y la cosa no podía ir mejor: 25.000 personas utilizaron este medio de transporte entre las dos y las cinco de la madrugada.

Los jóvenes piden que la medida se amplíe a los viernes, y los sindicatos, más horario entre semana

La primera noche con metro, ampliamente publicitada por el Ayuntamiento, la Generalitat y la Autoridad Metropolitana del Transporte, tuvo tal acogida que a las cuatro de la madrugada algunos de los convoyes viajaban tan repletos como un lunes a las ocho de la mañana. "Me parece bien la medida, pero deberían poner más metros porque van llenos de gente", afirmó Mayte Álvarez. Esta barcelonesa se encontraba en Plaça Universitat, una de las estaciones con mayor afluencia de usuarios.

Hasta ahora, el metro de Barcelona acababa el servicio del sábado a las dos de la madrugada y abría de nuevo a las seis de la mañana del domingo. Según María Albaladejo, una estudiante de 19 años, la ampliación del servicio permite al usuario "tranquilidad". "Cuando el metro cerraba tenías que estar pendiente de la hora para no quedarte tirado y poder coger el último, o forzosamente, debías esperar hasta las seis para coger el primero", afirma. Ahora, hay un convoy cada 15 minutos en la red de metro y en las líneas urbanas de Ferrocarrils de la Generalitat.

En medio de la euforia de la primera noche y al calor de la precampaña electoral, los candidatos a apartar al socialista Jordi Hereu de la alcaldía de Barcelona ya se preguntan para cuándo el servicio de metro, también, los viernes por la noche. "Ésta es una medida estupenda. Creo que a todo el mundo le gustaría que se ampliase y fuese definitiva", dijo Teresa Gutiérrez, usuaria habitual de este transporte. Y es que la apertura nocturna del metro es, por ahora, "una prueba" según la versión oficial. En octubre se acabará de decidir si la medida queda para siempre. Los sindicatos también piden ampliar el horario entre semana para, así, beneficiar a los trabajadores que empiezan su jornada a las cinco de la madrugada.

Pero mientras tanto, el servicio beneficia, sobre todo, a quienes consagran la noche a la fiesta, y para hacerlo, ni siquiera hay que salir de las estaciones. Si no, que se lo pregunten al centenar largo de personas que el sábado asistieron al primer concierto del Festival Metronit, organizado por la autoridad gestora del suburbano. El día de la inauguración, el vestíbulo de la estación de Universitat acogió dos conciertos de música en directo y una exposición. Entre las actuaciones previstas para los próximos sábados hay espectáculos de danza, música hip-hop y proyección de cortometrajes. Se trata de "vincular emocionalmente a los jóvenes con el transporte público", dicen sus impulsores.

En Bilbao y en Valencia las voces que piden la apertura nocturna del metro todavía no han logrado hacerse un hueco en los programas electorales de los grandes partidos, que sí defienden una ampliación de horarios. En Valencia, y en noches de celebraciones especiales, también ha habido servicio nocturno. Lo mismo se había hecho hasta la fecha en Barcelona.

Madrid es un caso aparte. El pasado diciembre, el Gobierno de Esperanza Aguirre tiró la toalla en su compromiso electoral de implantar el metro nocturno. Se argumentaron motivos de seguridad, económicos, mantenimiento y de eficiencia. Lo mismo decían hace no muchos meses los gestores del trasporte público barcelonés.

Jóvenes usuarios del metro de Barcelona, a las 3.55 del domingo.
Jóvenes usuarios del metro de Barcelona, a las 3.55 del domingo.TEJEDERAS

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS