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El atentado une por primera vez al Parlamento iraquí

Al Qaeda reivindica el ataque del jueves

Tres empleados de la cafetería del Parlamento iraquí, donde se produjo el atentado terrorista del jueves pasado, fueron detenidos ayer en relación con el caso, según fuentes jurídicas, al tiempo que las autoridades rebajaban el número de víctimas a un diputado muerto (las primeras informaciones dieron un total de ocho fallecidos). La organización terrorista Al Qaeda en Irak se atribuyó ayer el ataque suicida, mientras el Parlamento celebraba una sesión especial en la que hacía un llamamiento a la unidad frente al terror.

El atentado dentro del Parlamento, situado en la Zona Verde, la más protegida de Bagdad, donde se encuentran la Embajada de Estados Unidos, el mando militar central norteamericano, la sede del Gobierno iraquí y otras instituciones, es una clara muestra de que las fuertes medidas de seguridad pueden ser superadas por los terroristas. Las autoridades reconocen que tendrán que revisar el sistema de seguridad. "De la misma forma que las fuerzas de seguridad tienen sus planes, los terroristas hacen los suyos, y deben haber contado con ayuda desde dentro", dijo el portavoz del Ministerio del Interior, Abdul Karem Jalaf.

Los explosivos utilizados tuvieron que pasar por el control exterior, bajo la supervisión de tropas estadounidenses e iraquíes, y por los múltiples controles interiores a cargo de agentes privados y de otras tropas extranjeras de la coalición internacional encabezada por Estados Unidos.

La revisión de las normas de seguridad se centrará en los pases especiales que se conceden a personalidades y a sus guardaespaldas, lo que les permite entrar en el Parlamento sin ser cacheados. El acceso al hemiciclo está restringido a los parlamentarios, al personal de la Cámara, guardias de seguridad y periodistas, y a la cafetería sólo pueden entrar los parlamentarios, policías y personal de cocina.

La organización terrorista Al Qaeda se atribuyó ayer la autoría del ataque en un comunicado colgado de una página electrónica de Internet, utilizada por el llamado "Estado islámico de Irak" y por otros grupos de la insurgencia, y cuya autenticidad no pudo ser comprobada. La organización acusa a los parlamentarios iraquíes de ser "infieles" y alega que el ataque suicida fue perpetrado por un miembro de las Brigadas del Martirio que se mató entre "los miembros apóstatas del denominado Parlamento".

Según la nota, los autores emitieron el comunicado un día después del ataque "para dar tiempo a nuestros miembros a retirarse del área". El atentado suicida "se enmarca dentro del Plan de Dignidad y la Conquista de la Venganza" anunciado por el líder de Al Qaeda en Irak, Abu Omar al Bagdadi, que se autodenomina emir de los creyentes, título que solo utilizaron los primeros cuatro califas del islam, según el comunicado.

Mientras, los parlamentarios iraquíes celebraron ayer una sesión extraordinaria en la que dirigieron un "mensaje claro" a los terroristas y reafirmaron su compromiso con el proceso político en marcha. El presidente de la Cámara, Mahmud Machhadani, hizo también un llamamiento a los Estados vecinos para que ayuden a Irak "a eliminar el terrorismo".

Muchos parlamentarios no pudieron asistir a la sesión extraordinaria de la Cámara debido a las extremas medidas de seguridad desplegadas. Unos 40 de ellos quedaron bloqueados en el exterior.

Por otra parte, un grupo de hombres armados asesinó ayer al jeque suní Mohamed Abdehamid al Nueimi, miembro de la Comisión de Ulemas Musulmanes, en Mosul, 400 kilómetros al norte de Bagdad. Una mujer y un niño murieron y cinco policías resultaron heridos al estallar una bomba de carretera cerca de Zafraniya, 40 kilómetros al sur de Bagdad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de abril de 2007