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Reportaje:

Cómplice en la sombra

'El productor' retrata a Elías Querejeta, figura clave en la industria del cine española

Combativo, brillante, entrometido, perfeccionista, conspirador, pesado, cómplice, hombre de buen olfato... Todo esto puede ser Elías Querejeta (Hernani, 1930), el productor sin puro, hombre clave en la industria cinematográfica española, el autor en la sombra de algunos de los títulos más importantes de nuestro cine. El documental El productor, dirigido por Fernando Méndez-Leite, que se estrena hoy en las salas, indaga en su controvertida y exitosa figura. "Nunca he tratado de ser un autor en la sombra", defiende el productor guipuzcoano. "Nunca ha entrado en mis deseos y mi voluntad. Intento que cada película, cada proceso dentro de esa película, que es muy complejo, empezando por el trabajo de guión, sea lo mejor posible. He dedicado mucho tiempo a cada etapa. Luego, lo único que hay que hacer es estar atento a lo que la película quiere o necesita". Ésa es la fórmula que ha seguido Elías Querejeta a lo largo de los más de 50 títulos que ha producido en los últimos 40 años, muchos de ellos, durante la dictadura franquista.

"Eres más pesado que yo", le dijo finalmente Querejeta a Domingo Corral, productor del documental y director de la cadena TCM. Corral llevaba tiempo intentando convencer a Querejeta para que colaborara en ese gran homenaje en el que finalmente se ha convertido El productor. "Se ha hecho contra la voluntad del propio Querejeta. Sólo puso una condición, la de que él no se iba a meter en nada. Ha sido realmente generoso con su tiempo. Todo justifica que fuéramos tan pesados", explicó Domingo Corral durante la presentación del documental. Querejeta sonreía a su lado, en una ausencia casi premeditada, como si todo lo que se contara no fuera con él. Méndez-Leite no ocultó el orgullo de haber tenido la posibilidad de hablar a fondo tantas horas con un productor, del que destaca "su calidad y coherencia", y Manuel Gutiérrez Aragón, que le produjo dos de sus títulos, Habla mudita y Feroz, destacaba el trabajo y el gusto de Elías por la obra bien hecha. "Impuso en el cine en España la obligación del trabajo bien hecho, en un momento en el que este país era muy poco riguroso".

El productor recorre los comienzos en el cine del joven guionista, luego convertido en productor -"pensé que mejor atenerme a mis puntos de vista que a los de los demás. Si producen otros, ¿por qué no voy a producir yo?"-, a través de imágenes y de entrevistas con directores, actores y técnicos de cine. Por la pantalla desfilan sus películas y sus autores, sus triunfos en los festivales internacionales y su habilidad para sortear la censura franquista, época en la que produjo títulos como La caza y La prima Angélica, de Carlos Saura, o El espíritu de la colmena, de Víctor Erice. "La época de Franco fue la más siniestra. Yo empleaba técnicas para sortear la censura, como la de presentar un guión manipulado, con párrafos para que el ministerio se fijase en ellos y no en otros, también me preocupaba que fueran unos determinados censores menos afines al régimen quienes los leyeran. Pero lo que es verdad es que el triunfo de algunas de mis producciones en los grandes festivales de cine como Cannes o Berlín ayudaron mucho al estreno posterior en España", recuerda el productor.

Polémico

Perseguido en ocasiones por la polémica y acusado por muchos de interferir demasiado en el trabajo de los directores, algunos de ellos hablan con sinceridad a la cámara. Dice Carlos Saura: "Uno de los estímulos que tiene es demostrar a los demás que va a hacer una cosa bien hecha". Emilio Martínez Lázaro añade: "Siempre interviene mucho, aunque sea de una manera indirecta". Y su hija Gracia Querejeta sentencia: "Fue un padre ausente, por su trabajo. De las cuatro películas que he hecho, tres las hemos hecho a gritos y a medias". El que ha declinado su presencia en el documental ha sido Víctor Erice, con el que rompió relaciones tras el conflictivo rodaje de El Sur (1983), aunque sus palabras salen recogidas a través de entrevistas realizadas por TVE. Ya habían hecho juntos Los desafíos y El espíritu de la colmena, y cuando Erice llevaba 48 días de rodaje de los 81 previstos, Querejeta decidió dar por terminada la película. Erice, profundamente dolido, aduce motivos económicos. Querejeta le contesta: "Es rigurosamente falso. Visionaba la película cada día y llegó un momento en el que vi que ya estaba terminada".

En público parece hombre de pocas palabras, aunque todos los que le conocen dicen que es, en realidad, un conversador incansable y brillante -"Elías sólo habla de lo que quiere", asegura Méndez-Leite- . Él dice que no es capaz de definirse pero que quizá lo que más se le aproxime sea ser un "eterno conseguidor". Huye de la nostalgia y afirma que sólo habla de recuerdos, sin distinguir y calificarlos de buenos y malos. Su hija Gracia explica que "es más flexible de lo que él mismo se cree", y su gran amigo Gutiérrez Aragón añade: "A Elías le encanta fomentar la mala fama de que se mete en todo. Sus mejores películas son las que ha hecho en complicidad con el director, un arte ya casi desaparecido".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de abril de 2007