Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

"Hace nueve años que no vemos a nuestros maridos"

Las esposas de dos cubanos sentenciados a cadena perpetua en Estados Unidos por espionaje denuncian su situación

Olga Salanueva y Adriana Pérez, esposas de dos de los cinco cubanos encarcelados en EE UU con cargos de espionaje, atentado contra la seguridad nacional y conspiración para cometer asesinato, llegaron a España para denunciar que sus maridos "están injustamente presos desde septiembre del año 1998 y durante ese período no se nos ha permitido verlos".

Las dos mujeres, a las que el Departamento de Estado de norteamericano niega visado, se reunieron con senadoras del PSOE, entre ellas Rafaela García, vicepresidenta primera de la Comisión de Asuntos Iberoamericanos, y Lentxu Rubial, presidenta de la Comisión de Asuntos Sociales del Senado. Durante su estancia en España, que concluye el próximo día cuatro, sostendrán reuniones con abogados y otros políticos y acudirán a actos de solidaridad en Barcelona, Zaragoza y Sevilla.

Las mujeres de Gerardo Hernández, condenado a dos cadenas perpetuas, y René Gonzalez, a 15 años de cárcel, llegaron a Madrid procedentes de Ginebra, donde se reunieron con relatores del Consejo de Derechos Humanos (CDH) de la ONU. Lo hicieron en el marco de una campaña mundial de sensibilización, que sumó el apoyo, en diciembre, de 179 miembros del Parlamento europeo.

El documento suscrito por los eurodiputados se hace eco de la petición de Amnistía Internacional, que protestó sobre la denegación de los visados necesarios para entrar en EE UU y visitar a los detenidos. El Parlamento Europeo insta al Gobierno estadounidense a "que tenga en cuenta el carácter humanitario de estas visitas, así como sus obligaciones jurídicas, y conceda los visados necesarios".

"Lo que está sucediendo es que nunca han sido probados los cargos que a ellos se les imputaron para condenarlos", señalan las dos cubanas.

El caso de los cinco cubanos será revisado por un tribunal de Apelaciones de Atlanta y podría llegar hasta el Supremo, que puede asumirlo o no. "Nosotros pensamos que ha habido un nivel de presión muy fuerte del Gobierno norteamericano, que en definitiva es el acusado en este caso", sostiene Ana Mayra Rodríguez, jurista, asesora de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba (Parlamento), que viajó también a España.

Adriana Pérez recibió un visado norteamericano en el año 2002 y viajó de La Habana a Houston, pero en el aeropuerto de esta ciudad fue retenida, y no se le permitió viaja hacia California, donde su esposo cumple prisión. "Terminé siendo enviada a Cuba", recuerda. Desde ese año hasta la fecha se les ha denegado el visado a las dos mujeres en siete ocasiones.

Olga Villanueva, que residía en EE UU con René González, ciudadano estadounidense, y dos hijas, fue deportada a Cuba en 2002, "al negarse René a un burdo chantaje". El preso recibió en 2000 una comunicación de la fiscalía "proponiéndole que, como era el que menor cargo tenía, testimoniara contra los otros cuatro compañeros, a cambio de mantenerme la residencia permanente". Le concedieron un visado en 2002, pero a la semana se lo revocaron. "Me han dicho que no vuelve a pedir visa, pero vamos estar pidiéndolas todos los años porque los convenios internacionales nos amparan".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de abril de 2007