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El Congreso de Ecuador insta a los jueces a zanjar la crisis

El Constitucional debe decidir sobre la legalidad de la destitución de 57 diputados

El presidente del Congreso Nacional ecuatoriano, Jorge Cevallos, urgió ayer al Tribunal Constitucional (TC), máximo organismo judicial del país, para que dictamine sobre el amparo interpuesto en estos días por los 57 diputados de la oposición, destituidos el 7 de marzo por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), para que puedan retomar sus cargos y el Parlamento vuelva a la normalidad.

"El Tribunal tiene que pronunciarse con urgencia. Tenemos que respetar y acatar lo que ellos decidan, nos guste o no. Si no es así, nunca encontraremos una solución. Es necesario una salida legal a este problema, porque el país no aguanta más", declaró Cevallos.

Ecuador continúa viviendo una crisis política por la consulta popular, prevista para el 15 de abril, para la Asamblea Constituyente, auspiciada por el presidente Rafael Correa y en la que se pretende redactar una nueva Carta Magna.

En el más reciente capítulo de esa crisis, la decisión ayer de Cevallos de acatar la resolución de un juez de Guayaquil de admitir un recurso de amparo para dejar sin efecto el cese de 57 diputados, dejó sin apoyos a los diputados favorables a los planes del Gobierno de Correa. "Jorge Cevallos no puede estar con Dios y con el diablo, tiene que definirse", sentenció el diputado roldosista Jimmy Jairala, del bloque progubernamental.

Con esa decisión, se volvió a bloquear el trabajo legislativo, puesto que Cevallos convocó para el próximo martes una nueva sesión, aunque el bloque progubernamental continúa buscando formas para bloquear la decisión judicial procedente de Guayas en favor de los diputados destituidos. Para más inri, poco después de que Cevallos acatara la decisión del juez guayaquileño, el Tribunal Supremo Electoral destituyó al magistrado por "interferir" con el desarrollo de la consulta popular.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de marzo de 2007