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Reportaje:

¿Presidenta Kirchner?

Crecen los apoyos en el peronismo para que la esposa del presidente argentino, la senadora Cristina Fernández, sea la candidata en las elecciones de octubre

¿Pingüino o pingüina? ¿Votará usted en octubre por Kirchner o por Kirchner? Lo que empezó hace unos meses siendo un ejercicio retórico con la complicidad presidencial y la adhesión, poco convencida, de algunos dirigentes peronistas, se ha convertido en las últimas semanas en una posibilidad real, según la cual la congresista Cristina Fernández, de 54 años, jefa del grupo peronista en el Senado y mujer del presidente Néstor Kirchner -apodado el pingüino-, será quien encabece la candidatura oficialista a las elecciones presidenciales del próximo otoño. Una encuesta publicada el lunes le otorga la victoria en primera vuelta y tan sólo es superada en intención de voto por otro político: su marido.

Varios autores argentinos definen al matrimonio Kirchner como un equipo político que desde sus comienzos como pareja en los años setenta, cuando se conocieron en la Universidad de La Plata, se ha compenetrado a la hora de apoyar las respectivas carreras hacia la cúspide del poder. Y la precandidatura de Cristina Fernández a la presidencia es una prueba de ello. Han sido el propio Kirchner, de 57 años, y sus hombres de confianza en el Ejecutivo quienes han forzado a pronunciarse públicamente a favor de la primera dama a otros dirigentes peronistas.

Las últimas encuestas señalan que Néstor Kirchner ganará holgadamente en la primera vuelta de las presidenciales previstas -que no anunciadas- para octubre. El actual mandatario, que accedió al poder en 2003 apenas con el 22% de los votos y tras la retirada del ex presidente Carlos Menem en la segunda vuelta, obtendrá el 61,3% de los votos, según la encuestadora Analogías, y el 56,1%, de acuerdo con el Centro de Estudios para la Opinión Pública (CEOP). Lo revelador de la consulta es la segunda opción de los votantes es Cristina Fernández, que incluso obtendría mayoría absoluta en el sondeo de Analogías y apenas se quedaría a cinco puntos de ella en el del CEOP. "Kirchner tiene un plan A y un plan B, y si ve posibilidades, puede poner en marcha cualquiera de los dos", señala Gustavo Martínez Pandiani, decano de la facultad de Comunicación de la Universidad del Salvador en Buenos Aires, para quien las comparaciones con Evita, aunque inevitables, no son aplicables. "Fernández era ya muy conocida cuando Kirchner era todavía un desconocido para la opinión pública. Tiene una fuerte personalidad y se presenta como una renovación en la manera de hacer política. La ironía es que se tiene que presentar contra él".

Del "Cristina sería una excelente candidata", lanzado al aire por el diputado Carlos Kunkel el pasado noviembre hasta el "¡Cristina presidente!" lanzado hace dos semanas en un mitin organizado por el Frente Para la Victoria (FPV), al que no acudió la senadora, apenas han transcurrido cuatro meses. En medio, los principales políticos cercanos a Kirchner se han tenido que expresar en público y a favor de la senadora. El propio presidente ha alimentado la especulación en varias de sus intervenciones públicas al tiempo que la senadora ha mantenido un prudente silencio.

No hay rivales

El anuncio por parte de Mauricio Macri, líder del centroderechista Propuesta Republicana (PRO), de que acudirá a las elecciones locales del próximo 2 de junio a jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires ha supuesto un cambio en el panorama de la oposición argentina, donde se veía a Macri -empresario y presidente del club Boca Juniors- como una alternativa al peronismo en las presidenciales.

Macri ya derrotó en la capital argentina a los candidatos de Kirchner en las legislativas de octubre de 2005 y su renuncia a la carrera presidencial es interpretada como un deseo del diputado de obtener un cargo de gobierno o como un paso previo a su vuelta a la contienda presidencial reforzado por los resultados de junio.

También ha renunciado Elisa Carrió, líder de Afirmación para una República Igualitaria (ARI), quien en las legislativas de 2005 obtuvo el segundo lugar en Buenos Aires. Su salida ha dejado huérfano a uno de los principales grupos de la oposición.

Queda en la carrera Roberto Lavagna, ex ministro de Economía con Eduardo Duhalde (2002-2003) y con Kirchner. Pese a confesarse peronista, aspira a concurrir a las elecciones bajo las siglas de Unión Cívica Radical (UCR), un partido histórico, hoy muy dividido, pero con implantación en todo el país.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de marzo de 2007

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