Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Estado Mayor pedirá más soldados para reforzar la seguridad en Afganistán

El general Sanz elevará una propuesta al ministro de Defensa, José Antonio Alonso

El Estado Mayor de la Defensa está actualizando aceleradamente los planes para reforzar la seguridad de las tropas en Afganistán, tras el ataque que costó la vida a la soldado Idoia Rodríguez el pasado día 21. Con toda probabilidad, estos planes supondrán un incremento de los actuales 690 efectivos y deberán ser aprobados por el Parlamento. Mientras se decide un aumento, el Mando de Operaciones ha tomado ya varias medidas, como el envío de Blindados Medios de Ruedas (BMR) a la provincia de Badghis, donde hasta ahora se carecía de este tipo de vehículos.

"Por supuesto, si el Mando de Operaciones lo estima conveniente, seguiremos incrementando las medidas para reforzar la seguridad de nuestras tropas en Afganistán", aseguró el pasado miércoles en el Congreso José Luis Rodríguez Zapatero, en respuesta a Mariano Rajoy.

Las palabras de Zapatero, aunque ambiguas, han sido suficientes para sacar del cajón los planes de refuerzo del contingente en Afganistán, archivados desde el pasado 30 de enero, cuando el presidente descartó públicamente cualquier aumento. No es que ahora lo anunciara, pero tampoco cerró la puerta, como hace un mes.

Y, sobre todo, trasladó al jefe del Estado Mayor de la Defensa, general de Ejército Félix Sanz, y al Mando de Operaciones, teniente general Bernardo Álvarez del Manzano, la responsabilidad de adoptar todas las medidas necesarias para que las tropas tengan "la seguridad máxima posible". En breve, según las fuentes consultadas, Sanz elevará una propuesta al ministro José Antonio Alonso.

La seguridad del contingente constituye una preocupación permanente y los planes se actualizan de forma periódica, pero el anuncio de que la inminente primavera traerá una escalada de violencia obliga a un esfuerzo especial. Los planes que barajaba el Estado Mayor a principios de enero eran similares a los de hace un año: una petición de 300 soldados que al final se quedó en la mitad.

En mayo de 2006 se reforzó el contingente con 150 militares y medios tales como un avión de transporte C-295 y 18 BMR, dos de ellos ellos preparados como ambulancia (uno lo conducía Idoia Rodríguez).

Actualmente, se está completando la instalación de escudos de protección para los tiradores de los Uro Vamtac (Vehículos del Alta Movilidad Táctica) y de inhibidores de frecuencia, para neutralizar bombas activadas con mando a distancia, en todos los vehículos. También se van a enviar cuatro BMR (con un blindaje más robusto que los Vamtac) a Qal-e-Naw para equipar una una sección de la compañía del Equipo de Reconstrucción Provincial (PRT) español, pese a tratarse de una zona relativamente tranquila.

Las medidas afectan también a la preparación de las tropas. La Brigada de Cazadores de Montaña, que acaban de tomar el relevo en Afganistán, ha sido instruida en conducción en zonas de conflicto o reacción frente a emboscadas o ataques con minas y bombas trampa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de marzo de 2007