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E.ON prepara una estrategia legal de presión gradual contra la italiana Enel

Solbes dice que las declaraciones de Clos sobre la OPA de Endesa fueron una mera coincidencia

El grupo alemán E.ON diseña la estrategia para mantener viva su OPA sobre Endesa tras la irrupción de la italiana Enel. Parte de esa estrategia pasa por aplicar presión legal contra las decisiones que adopte la Administración española para abrir camino a los italianos. Así se hará, al menos, hasta el 20 de marzo, fecha de la junta de Endesa. La votación de los accionistas servirá a E.ON para decidir si mantiene posiciones o se retira del campo y pleitea con el Estado español. La Comisión Nacional de la Energía (CNE) se prepara, por su parte, para un duro debate en torno a Enel.

La rápida entrada de Enel en el capital de Endesa ha puesto contra las cuerdas a E.ON. Pero aunque el grupo alemán está aturdido por el golpe, no renuncia a las fintas para salir de la esquina. El despacho de abogados que utiliza en España -Pérez Llorca-, los asesores del banco de inversión HSBC y sus especialistas jurídicos de plantilla están diseñando la estrategia para no besar la lona.

Fuentes cercanas al grupo aseguran que en las próximas semanas se utilizarán todas las herramientas jurídicas para defender su posición. Será una presión gradual que afectará a las decisiones que pudiera tomar la Comisión Nacional de la Energía (CNE), la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y el propio Gobierno.

Los argumentos a utilizar en esa estrategia no son ningún secreto. Serán utilizadas las declaraciones del ministro de Industria, Joan Clos, apostando por la "solución española" el mismo día en que Enel iniciaba la toma de posiciones en Endesa; la postura de la CNMV, que obligó a E.ON a presentar una oferta en firme (38,75 euros por título) pese a la retirada de la OPA de Gas Natural y la aparentes contradicciones con las que ha actuado en los últimos años la Comisión Nacional de la Energía (CNE) a la hora de autorizar la presencia de un mismo accionista -caso de ACS- en dos compañías calificadas de "operador dominante" en el sector de la energía.

La estrategia diseñada debe servir a E.ON, salvo imprevistos, para aguantar el tipo hasta la junta de accionistas de Endesa del día 20. La asamblea debe decidir, por mayoría del capital, si levanta o no los blindajes de Endesa que impiden a un accionista ejercer derechos de voto por encima del 10% al margen de su participación real.

Esa eliminación de barreras es condición indispensable para que el grupo alemán mantenga la OPA. Pero los responsables de E.ON saben que lo tienen casi imposible. El 22% de las acciones que ya controla Enel, más el 21,03% de Acciona y el 3% de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) bloquean cualquier posibilidad de éxito. Aunque la votación servirá para medir fuerzas y, sobre todo, observar si hay un reparto pacífico de poder o la convivencia entre los grandes accionistas tiene fecha de caducidad. A partir de ese momento, E.ON deberá decidir si lleva la pelea al centro del cuadrilátero y se faja en el cuerpo a cuerpo o, por el contrario, arroja la toalla, y denuncia a todos los oponentes, árbitro incluido.

El presidente de E.ON, Wulf Bernotat, bajo presión - en España y en Alemania- aseguró el 14 de febrero, en un lapsus durante una comparecencia pública que E.ON estaría dispuesta a dar la batalla desde dentro de Endesa si la OPA fracasa. Pero en un contexto que varía a cada minuto, fuentes de E.ON mantenían ayer que si la OPA no alcanza los objetivos, habrá retirada.

Mientras, la CNE, que debe autorizar el aumento de participación de Enel en Endesa hasta el 24,9% y su participación en dos empresas (Endesa y Viesgo), se prepara para un duro debate. Fuentes del organismo aseguraban ayer que las duras declaraciones del PP contra el Gobierno, acusándolo de corrupción por, supuestamente, impulsar el bloqueo de E.ON, son señal de posibles enfrentamientos. En esa línea, el PP anunció que denunciará al Gobierno y a Enel ante la CNMV.

En el lado opuesto, el vicepresidente segundo, Pedro Solbes, informa Luis Doncel, aseguró al término del Consejo de Ministros que "el Gobierno ha hecho lo que tenía que hacer: posibilitar que la OPA siga adelante. A partir de ahora, actuarán los agentes económicos en función de sus intereses".

Preguntado por los "campeones nacionales", Solbes dijo que lo que necesitan las empresas es "capacidad de jugar en el mundo globalizado, ser eficientes y que favorezcan el empleo". ¿Cree el vicepresidente que fue una coincidencia que Clos apostara por una solución española en la OPA horas antes de que Enel entrara en el capital de Endesa? "Sí, creo que se trata de una mera coincidencia", respondió Solbes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2007