La Coordinadora de VIH/Sida pide igualar pensiones y salario mínimo

Nadie sabe cuántos son, pero las asociaciones de afectados calculan que unas 10.000 personas con sida viven con una pensión no contributiva: apenas 300 euros "que no les permiten más que subsistir", en palabras del presidente de la Coordinadora Estatal de VIH-Sida (Cesida), Santiago Pérez. Por eso piden que las pensiones que se dan a quienes no han cotizado el tiempo suficiente se equiparen al salario mínimo.

La reclamación la hizo Pérez ayer durante la presentación de un libro en el que, por primera vez en España, 25 personas con VIH o sida (la fase de la infección en la que ya las defensas están seriamente debilitadas y aparecen las complicaciones sanitarias) aparecen a cara descubierta y con nombre propio. Hasta ahora el miedo al rechazo había impedido acciones como ésta -aunque en revistas como Lo+positivo ya ha habido quienes han contado su experiencia en primera persona-.

La presentación del volumen, llamado 25 historias 25 vidas, fue la primera aparición pública de la nueva secretaria del Plan Nacional contra la enfermedad, Teresa Robledo, quien el pasado 25 de enero sustituyó en el cargo a María del Val Díez. Ésta había ocupado el cargo en septiembre, después de cuatro meses de vacío. Robledo evitó la rueda de prensa posterior a la presentación del libro, argumentando que como recién llegada todavía tenía "mucho que escuchar".

La ausencia de la representante del Ministerio de Sanidad no evitó que los reunidos enunciaran sus reclamaciones. Aparte del aumento de las pensiones mínimas, insistieron en la necesidad de programas de reinserción laboral y la incorporación de la cirugía reparadora en la cartera de servicios, para evitar que los efectos sobre el aspecto de la medicación contribuyan a la discriminación.

Pérez pidió también más recursos asistenciales (casas de acogida y pisos tutelados), tratamiento de la patología dual asociada a la enfermedad y más prevención, sobe todo la dirigida a poblaciones vulnerables (hombres que tienen sexo con hombres, inmigrantes, personas que se dedican a la prostitución, jóvenes y mujeres).

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 30 de enero de 2007.

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