Solbes rectifica a Zapatero al descartar que España iguale la renta alemana en 2010

El ministro se muestra contrario a elevar los impuestos de las viviendas vacías

El bolsillo de un español no estará tan nutrido como el de un alemán de aquí a 2010. El vicepresidente y ministro de Economía, Pedro Solbes, tuvo que recurrir ayer a la diplomacia para rebatir sin estridencias la afirmación del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de que la renta por habitante de España superaría la de Alemania en tres años. "Yo nunca he dicho eso", respondió Solbes. Lo que se superará, aclaró, será la renta media europea. Solbes bromeó sobre sus discrepancias con Zapatero: "Discuto más con mi jefe que con mi mujer".

"Yo he dicho lo que he dicho". Con esta frase esquivó ayer el vicepresidente del Gobierno la pregunta reiterada sobre si compartía la afirmación de Zapatero de que España superará la renta media per cápita de la Unión Europea en "dos o tres años". El jefe del Ejecutivo lanzó este pronóstico en una entrevista con EL PAÍS publicada el pasado 15 de enero. La insistencia del presidente provocó la sorpresa de varios colectivos, entre ellos el Partido Popular. España aún tiene un largo camino que recorrer para aventajar a Alemania. Su renta per cápita superará más de 10 puntos la española este año, según la previsión de Eurostat, la oficina estadística comunitaria.

Lo que Zapatero quiso decir, según se desprende del discurso de Solbes, es que España superará la renta media por habitante de la Unión Europea en 2010. Ésa es la hipótesis que ha mantenido el ministro desde el año pasado. Hay que tener en cuenta que ese objetivo resulta mucho más asequible con la entrada de nuevos socios al club comunitario. Los 12 nuevos países aportan a la UE rentas inferiores a la media de los 15 anteriores, lo que ha rebajado ese nivel, más sencillo de alcanzar ahora.

Solbes recurrió al humor para referirse a sus discrepancias con el presidente del Gobierno y con el resto del Ejecutivo. En un desayuno de trabajo organizado por la agencia Europa Press, el ministro fue interpelado sobre esas diferencias, que se agudizan por su papel como controlador del gasto. "Discuto más con mi jefe que con mi mujer", ironizó.

Sobre la posibilidad de penalizar las viviendas desocupadas para favorecer el alquiler, el ministro, reacio al intervencionismo, aseguró que un recargo en el impuesto de bienes inmuebles (IBI) para los pisos vacíos genera "problemas jurídicos, por lo que es difícil apostar por una solución en este sentido". La ley permite aplicar ese recargo y cerca de 200 municipios han decidido hacerlo, pero Hacienda debe definir previamente qué se entiende por vivienda vacía. Este departamento aún no lo ha hecho y el vicepresidente lo ve difícil. En cambio cánones ajenos al IBI, como el de nueve euros diarios que ha anunciado el País Vasco, carecen de obstáculos. "Ése es problema de las comunidades", zanjó.

Ventajas fiscales

Asimismo expuso sus dudas sobre la eficacia de la deducción por compra de vivienda. "Algunos creemos que la ventaja fiscal no es un elemento relevante en la compra y sí tiene un coste fiscal significativo", explicó, aunque la defendió con el argumento de que "la utilizan muchos españoles".

El ministro esbozó algunos detalles del nuevo modelo de financiación autonómica, que no estará listo hasta la próxima legislatura. El fondo de suficiencia -establece lo que requiere cada comunidad mediante la diferencia entre sus necesidades financieras y los recursos con los que cuenta- no debería suponer que casi todas, salvo Madrid o Baleares, cobrasen de ese fondo, como ocurre ahora, sino sólo las que lo precisen. Las comunidades participarían más en los ingresos del Estado y a cambio muchas dejaría de percibir dinero del fondo.

Pedro Solbes, tras un Consejo de Ministros.
Pedro Solbes, tras un Consejo de Ministros.MANUEL ESCALERA

Sobre la firma

Lucía Abellán

La redactora jefa de Internacional de EL PAÍS ha desarrollado casi toda su carrera profesional en este diario. Comenzó en 1999 en la sección de Economía, donde se especializó en mercado laboral y fiscalidad. Entre 2012 y 2018 fue corresponsal en Bruselas y posteriormente corresponsal diplomática adscrita a la sección de España.

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