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Ortega rebaja a la mitad los salarios del Ejecutivo nicaragüense en su primer decreto

El presidente de Nicaragua, el sandinista Daniel Ortega, ordenó mediante decreto presidencial la reducción de los salarios de los altos funcionarios del Ejecutivo en un 50% para terminar con el desorden salarial dentro de la Administración y ahorrar un poco más de 11 millones de córdobas al mes (unos 470.000 euros), para destinarlos a "dar respuestas a demandas de la juventud".

Según explicó el mandatario, "el presente decreto tiene por objeto establecer disposiciones de carácter general con las cuales se efectúe un ordenamiento salarial, así como detener las prohibiciones y limitaciones adicionales que permitan iniciar un proceso de ordenamiento salarial y terminar con el desorden salarial dentro de la Administración pública".

A partir de ahora, el presidente nicaragüense percibirá un salario de 3.200 dólares mensuales (2.457 euros), un 68% menos de lo que recibía su antecesor, Enrique Bolaños, según informa el diario local La Prensa. El salario que devengará Ortega será el techo máximo de los salarios que pagará el Gobierno a sus funcionarios, según el decreto dado a conocer en la primera rueda de prensa desde que Ortega asumió la presidencia del país centroamericano.

Asimismo, prohibió "gastos de representación", pago de alquiler de viviendas, así como personal de servicio y facturas de servicios básicos, incluyendo teléfonos móviles, a excepción de los embajadores en función de su cargo.

En esa misma primera declaración como presidente, Ortega denunció a los organismos internacionales que "obligan" al Gobierno de Nicaragua a "contraer deudas para pagar salarios de funcionarios que perciben cantidades de hasta cerca de 50.000 dólares [38.390 euros]".

Por otra parte, el líder sandinista reiteró que la salud de Fidel Castro depende de Dios y de los médicos, "como la de todos nosotros", y de que "todos quieren que Fidel aparezca". "Lo que está claro es que él [Castro] tuvo que ser operado de emergencia y él mismo anunció que su convalecencia iba a ser prolongada; sabemos que Fidel tiene 80 años de edad, fue una operación realmente seria", señaló Ortega.

El presidente evitó dar mayores detalles sobre la salud de Castro, porque "no estoy aquí para dar un parte médico y allá mismo en Cuba, pues, han decidido no estar especulando con la salud de Fidel". Agregó que lo "importante" es que Cuba "sigue viviendo normalmente y todo lo que se especule, que la transición, que esto, lo otro, sencillamente ahí [en Cuba] se vive una tranquilidad. Se le tiene mucho cariño a Fidel, todos quieren que Fidel aparezca, todos queremos que Fidel aparezca, es lo que les puedo decir", concluyó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de enero de 2007